Diario Sur

María Sagredo regresa a Alozaina

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/ Ivan Gelibter

  • El municipio revive la historia de su mayor heroína con una recreación histórica a lo largo del fin de semana, en el que están participando más de un centenar de vecinos, caracterizados como actores

Alozaina está celebrando este fin de semana una recreación histórica en torno a la figura de la heroína local María Sagredo, un evento con el que el municipio retoma la fisonomía y el ambiente del siglo XVI para revivir, mediante escenificaciones teatrales protagonizadas por más de 100 vecinos y vecinas, una gesta que se remonta a 1570, así como los usos, costumbres y modo de vida de la época. La recreación histórica, que se celebra por tercer año consecutivo en el municipio, está consistiendo en un espectáculo teatral compuesto por 14 escenas escalonadas a lo largo del fin de semana, en el que se espera que al finalizar el evento mañana, la asistencia total haya sido sido superior a las 5.000 personas.

Esta fiesta, denominada ‘María Sagredo 1570. Inteligencia y Valor” no pretende sólo la promoción turística, sino que es también una actividad de conocimiento y difusión de los valores y riqueza cultural de la comarca. Además de las representaciones en sí, el pueblo está perfectamente caracterizado, que sumado a los puestos de venta y y la asistencia de visitantes, ha conseguido crear un ambiente que, por suerte, finalmente no se ha visto interrumpido por la lluvia.

María Sagredo

La recreación histórica, impulsada por el Consistorio y la asociación María Sagredo, evoca el episodio histórico de 1570 cuando la localidad de Alozaina vivió una batalla épica en la que el valor y el ingenio de la heroína adolescente María Sagredo consiguieron repeler el ataque del ejército musulmán.

Tomando como referencia el propio torreón de María Sagredo, la asociación homónima y el Ayuntamiento cuentan su historia de esta manera: "La noche del 6 de Julio de 1570, una tropa de 600 hombres acaudillados por El Yebali y Lorenzo Alfaqui inicaron la marcha disfrazados de castellanos con intención de asaltar esta villa, de sólo ochenta vecinos. Iniciaron el asalto en escuadrones de ocho filas con seis caballos a los flancos, dando la sensación de venir de practicar algún servicio al Rey. En el pueblo quedaban solamente siete hombres en condición de defenderse. Las mujeres, disfrazadas de varones para engañar a los asaltantes tomaron las armas, subieron al campanario para tocar a rebato y al castillo para defenderlo. Tres asaltos sufrió la fortificación y tres fueron rechazados. El intento costó a los moros diecisiete muertos y sesenta heridos. María Sagredo, viendo herido a su padre, se abrió paso entre la horda, subió a lo alto de un torreón que defendió bravamente y dio muerte a un moro e hirió de saetazos a otros, tendiéndolos a los pies del torreón que defendía. Los moriscos, viendo la resistencia y tesón de aquellas gentes dispuestas a morir antes que rendirse, decidieron retirarse, incendiando treinta casas, prendiendo a cuatro mozas y robando 3000 cabezas de ganado".