Diario Sur

Los vecinos de Arroyo Coche luchan por su capilla rural

El padre Bartolomé Alcántara con vecinos de Arroyo Coche ante la capilla-escuela.
El padre Bartolomé Alcántara con vecinos de Arroyo Coche ante la capilla-escuela. / J. L.
  • Buscan rehabilitar el lugar donde aprendieron a leer y escribir, ahora muy deteriorado, para las actividades religiosas y como centro cultural

El cardenal Ángel Herrera Oria impulsó en los años 50 escuelas rurales en aldeas y cortijadas de Málaga. Eran humildes edificios que hacían funciones de escuela, capilla y centro de vida para los habitantes. Una de ellas se mantiene en pie en la aldea de Arroyo Coche, dependiente del municipio de Almogía. En su capilla-escuela aprendió a leer y escribir el cura Bartolomé Alcántara, que junto con un grupo de vecinos impulsa la rehabilitación de un edificio muy deteriorado para que Arroyo Coche vuelva a tener una capilla digna que además pueda acoger actividades culturales y formación. Alcántara ha impulsado la creación de una asociación de vecinos, aún a la espera de aprobación, pero que ya tiene un centenar de socios.

«La mayoría de estas capillas han desaparecido, quedan algunas como la de Arroyo Coche, ni yo ni la gente de la aldea queremos que se pierda, pero está en situación de deterioro, por lo que en septiembre del año pasado inicié contactos con el Obispado», expuso Bartolomé Alcántara, que consiguió frenar los trámites para la venta del inmueble. Además, en sus reuniones, el propio obispo, Jesús Catalá, le trasladó el interés en mejorar el edificio: «Me anunció que se harían cargo del arreglo del tejado, lo más costoso».

Sin embargo, el edificio necesita otros arreglos, como el de las paredes exteriores e interiores con el picado de las mismas y la aplicación de monocapa. También necesitan tres ventanas de aluminio, otra redonda con rejas para la ventaja del altar y una reja grande para el exterior con el fin de acotar un espacio como patio para los niños. Asimismo necesitan 10 bancos, sillas, una campana de tamaño medio y quieren que Endesa les facilite la electricidad para su labor social.

«Yo ya he hecho una petición al alcalde de Almogía para que financie el resto de los trabajos con sus diferentes fondos, además estamos a la espera de que nos cedan un local como sede de la Asociación de Vecinos y parece que hay interés, ya que buscamos que la capilla sea un lugar para reuniones de jóvenes y padres, para la catequesis y para dar cursos de formación recuperando su uso original», señala Alcántara. El proyecto precisa de urgencia en su ejecución por el mal estado de un edificio donde muchos de los que hoy forman parte de la asociación se bautizaron o hicieron la comunión hace varias décadas.