Diario Sur

Molino del Santo, un rincón en el paraíso con proyección internacional

Vista del hotel y del nacimiento del río. molino del santo
Vista del hotel y del nacimiento del río. molino del santo
  • El periódico 'The Times' sitúa al alojamiento rural de Benaoján entre los 20 mejores hoteles de Europa para gourmets

Su ubicación, en plena naturaleza, junto al nacimiento de un río, donde sólo se oye el sonido del agua y de los pájaros, lo convierte en el lugar idóneo para desconectar y huir del mundanal ruido. Pueden dar fe de ello los cientos de huéspedes que han pasado por el hotel rural Molino del Santo desde que abrió sus puertas hace treinta años en la Estación de Benaoján. Un establecimiento enclavado en un entorno paradisíaco al que su situación, el servicio y la comida de su restaurante le han dado fama internacional. Tras varios reconocimientos y menciones en medios de comunicación nacionales y de fuera del país, el último gran logro ha sido aparecer en el periódico británico 'The Times', que lo sitúa entre los 20 mejores hoteles de Europa para gourmets.

Formar parte de este listado supone todo un orgullo para sus propietarios, Andy Chapell y Pauline Elkin, que gestionan este antiguo molino de aceitunas y maíz desde que lo restauraron en 1987 para convertirlo en un acogedor alojamiento de 18 habitaciones con restaurante y piscina que proporciona una paz absoluta a sus huéspedes, que pueden disfrutar del sonido del discurrir del agua del Cascajales, un afluente del río Guadalevín.

Al frente de los fogones se encuentra desde hace tres años el chef Alberto Guzmán, natural de Montejaque, que considera «un orgullo personal y profesional» que se hagan eco de la calidad del restaurante medios nacionales e internacionales. Porque la cocina de Molino del Santo ha sido artífice en buena parte de la mención en 'The Times', donde este establecimiento de Benaoján comparte espacio con otros españoles como Sa Plana (Mallorca), Can Caponet (Lliçà d'Amunt, Barcelona), Hostal Sa Rascassa (Begur, Gerona) y el Hotel Atrio (Cáceres).

El autor del artículo, Tony Turnbull, describe a Molino del Santo como «un oasis en la civilización», destacando su variedad gastronómica - «desde barbacoa a menús degustación de ocho platos»-, así como «su decoración luminosa con vistas al campo».

En cuanto a la cocina, el alojamiento rural ofrece a sus clientes -estén o no alojados en el hotel-, «ingredientes locales y frescos elaborados de forma imaginativa y creativa para servir los mejores platos de la zona», tal y como destacan sus propietarios, que atribuyen al actual equipo y al anterior chef el prestigio alcanzado por el restaurante, muy afamado en Reino Unido. De hecho, buena parte de sus clientes extranjeros son británicos, aunque también reciben a holandeses o belgas.

Molino del Santo era un molino de aceitunas y maíz hace 150 años. De aquella época todavía se conservan algunos elementos, como dos piedras para moler el maíz que se conservan en el Salón de Molino, así como dos ruedas de pédalo para usar la energía del agua del río situadas debajo de lo que ahora es la terraza.

El maíz se guardaba en la zona donde ahora están las habitaciones 5 y 6, mientras que el producto que se quería vender en el mercado negro se escondía en un pequeño cuarto situado a la izquierda al subir las escaleras del salón. Asimismo, cerca de la chimenea de Molino del Santo están los restos del horno donde se cocía el pan, que se vendía en una tienda donde ahora se encuentra la habitación 1. El proceso para machacar las aceitunas se realizaba donde ahora está la cocina. Las piedras de cono que se usaban para molerlas están ahora en la parte de atrás de la terraza.

Reforma

Tal y como se cuenta en la página web del hotel, Molino del Santo fue abandonado durante varios años en los años 60 hasta que a principios de los 70 lo compró un abogado americano, Fred Felty, que lo utilizaba como una casa para veranear.

En 1986 los dueños actuales y otra pareja se interesaron por Molino después de haber visitado otros solares, y lo adquirieron tras llegar a un acuerdo para el pago. Con ayuda de amigos y familiares, se pusieron manos a la obra para realizar la reforma y en mayo de 1987 abrió sus puertas el hotel, que en poco tiempo empezó a tener muy buena reputación. Señalan que a lo largo de sus tres décadas de vida este hotel ha recibido numerosos galardones y reconocimientos, entre ellos 'Mejor hotel rural en España', 'hotel más romántico en España' o ganador de premios de Trip Advisor.