Diario Sur

Juan Manuel Medina, ciego desde los 12 años, elabora planos turísticos en braille

Juan Manuel Medina, con uno de sus planos delante de la plaza de toros de Ronda.  
Juan Manuel Medina, con uno de sus planos delante de la plaza de toros de Ronda.   / Vanessa Melgar
  • Tras haber hecho los de Ronda, incluida su plaza de toros, y Montejaque, espera ayudas públicas o privadas para plasmar el de Málaga capital

La ceguera impide ver, pero no disfrutar de los sentidos. El arte y la cultura no sólo entran por los ojos, sino que hay distintas formas de llegar a ellas, siempre y cuando que se eliminen las barreras físicas y sociales con las que colisiona la población que padece algún tipo de discapacidad. Allanar el camino y facilitar a las personas ciegas el acceso a los monumentos cuando hacen turismo es lo que motivó a Juan Manuel Medina, un invidente de Ronda de 41 años, a poner en práctica un proyecto solidario. La idea que desarrolló consiste en elaborar planos turísticos en braille, que es el sistema de signos que emplean los ciegos para leer y escribir. El braille se basa en una correspondencia entre letras y caracteres formados por una serie de puntos en relieve distribuidos en una superficie.

Hasta el momento, Medina ya ha adaptado al braille el plano turístico de Ronda (incluye los monumentos y lugares más destacadas de la ciudad), así como un díptico informativo de la plaza de toros rondeña (un coso singular por su arquitectura y por su historia, que data de finales del siglo XVIII y que es de los enclaves más visitados de la provincia de Málaga y de Andalucía). También ha hecho el plano turístico de Montejaque y ha llevado a cabo una consultoría para personas con discapacidad visual, auditiva o física de Benaoján, sin olvidar la adaptación al sistema de lectura de los invidentes obras pictóricas de varios museos.

Un ciego desde los 12 años hace planos turísticos en braille

El paso siguiente es realizar el plano o mapa turístico de Málaga capital. Esa es una de las iniciativas que este invidente rondeño tiene en cartera y para la que espera contar con la ayuda de entidades públicas o privadas. «Es muy importante la colaboración de las instituciones, porque de ese modo podré ampliar el trabajo y se beneficiará mucha más gente con discapacidad visual», señala. «No me pongo límites. Estoy dispuesto, a través de la empresa que fundé, Oportunidad Accesible, a hacer planos turísticos adaptados para invidentes de toda aquella ciudad que me lo encargue», señala.

Juan Manuel Medina perdió la visión a los 12 años. La causa de su ceguera fue una enfermedad llamada retinosis pigmentaria. A partir de ese momento, en una etapa crucial de su vida, cuando salía de la niñez y se adentraba en la adolescencia, se enfrentó a un giro de 180 grados. «Tuve que empezar de cero y asumir la realidad: había dejado de ver», recuerda con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo y de tener ya aceptada su situación. Quedarse ciego fue duro, pero no se dio por vencido y decidió sobreponerse a la adversidad. Así, continúo con sus estudios y consiguió el título de técnico superior en aplicaciones informáticas.

El germen de la actividad por la que se ha dado a conocer surgió al percatarse de las dificultades que tienen los invidentes cuando visitan una ciudad y quieren conocer sus monumentos más importantes y los sitios emblemáticos que son un polo de atracción turística. «En cada uno de mis viajes me encuentro con el mismo impedimento: no poder acceder a la información en las oficinas de turismo de las ciudades a las que voy debido a mi deficiencia visual. Eso me hizo plantearme la conveniencia de hacer planos turísticos adaptados a los invidentes»», indica Juan Manuel Medina. 

A partir de ese momento, Medina puso en marcha una lucha para eliminar las barreras físicas y sociales que impiden a los ciudadanos con discapacidad poder disfrutar del turismo con plenas garantías. El primer logro en esa guerra por la igualdad fue la adaptación al braille del plano turístico de Ronda, que realizó a petición del Ayuntamiento. Ese mapa, que contiene los monumentos más sobresalientes de la Ciudad del Tajo, ha obtenido muy buena aceptación. Así, cabe citar la satisfacción expresada por un grupo de invidentes italianos que manifestaron que era la primera localidad que visitaban en la que se le había ofrecido un plano en braille para orientarse a la hora de hacer turismo. Medina, una vez adaptado el mapa, lo imprimió y sacó 200 copias. Del documento que elaboró de la plaza de toros rondeña, solicitado por la Real Maestranza de Caballería de Ronda, hizo 250 ejemplares. El papel que utiliza es muy grueso para que permita taladrar los puntos y hacer el relieve que se emplea para los signos en braille.

Juan Manuel Medina tiene un amigo especial, que le hace la vida más fácil y sin el que no podría moverse igual por la calle. Se trata de su fiel perro ‘Goofy,‘ que lleva cinco años a su lado y se ha convertido en un acompañante inseparable. De raza labrador, ‘Goofy’ se compenetra a la perfección con su dueño y va con él a todas partes. «Mi perro está muy bien enseñado y me ayuda muchísimo. No podría estar sin él», asegura Juan Manuel Medina, un hombre no se dejó vencer por la ceguera.