Diario Sur

Medio Ambiente autoriza un riego extraordinario en la zona regable del Guadalhorce

Medio Ambiente autoriza un riego extraordinario en la zona regable del Guadalhorce
  • La situación de prealerta de sequía provoca una acción que comenzará el próximo 10 de octubre, y se extenderá hasta el 24 del mismo mes

La falta de lluvias en la provincia -una dinámica que dura ya dos años- volverá a obligar a tomar medidas extraordinarias para el campo. La Delegación de Medio Ambiente ha anunciado este mediodía que autorizará a llevar a cabo un riego extraordinario en la zona regable del Guadalhorce a partir del 10 de octubre, riego que se prolongará hasta el 24 de este mes.Dicha decisión, que ya se produjo justo antes del verano, ha sido adoptada tras la reunión celebrada entre la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Málaga y la Mesa de Regantes del Guadalhorce, integrada por APREMA, COAG, UPA y ASAJA.

En la reunión, que se enmarca en los encuentros que se mantienen periódicamente, se informó a los regantes de la evolución de los embalses y el volumen destinado a riego en el período posterior a la anterior Mesa de Regantes del 30 junio. A pesar del condicionante que supone la entrada en prealerta el pasado agosto, el hecho de haberse realizado un ahorro sobre el volumen inicialmente previsto para riego en el año hidrológico 2015-2016, que según la Junta ha sido posibles "gracias a la gestión efectuada así como al esfuerzo y colaboración prestada por los regantes", ha permitido acordar este riego extraordinario en octubre.

El riego ha sido autorizado a la vista de las necesidades hídricas de la arboleda (cítricos), toda vez que la Administración Hidráulica ha venido realizando indicaciones sobre la imposibilidad de garantizar riegos de invierno de prolongarse la situación actual. Finalmente, también se puso en conocimiento de los regantes la posible evolución del Sistema en distintos escenarios, informándoles de las medidas que se adoptarían para salvaguardar el recurso y garantizar al menos unos riegos mínimos el próximo verano en previsión de un nuevo año seco. Estas medidas incluirían la disminución del volumen total destinado a la zona regable así como la supresión de cualquier riego extraordinario hasta el comienzo de la campaña habitual.