Diario Sur

El Consistorio de Ronda busca fórmulas para darle uso al edificio del Mueble

  • El inmueble, que costó 1,2 millones hace once años y está en mal estado, podría acoger dependencias de la Junta

El Ayuntamiento de Ronda busca fórmulas para darle uso al llamado Centro de Interpretación del Mueble Rondeño, un edificio situado junto al polígono industrial El Fuerte que se construyó hace 11 años, en 2006, y que nunca se ha utilizado. El inmueble costó 1,2 millones de euros procedentes de la consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, bajo el mandato del ex alcalde Antonio Marín, y la idea inicial era destinarlo a promocionar el estilo de talla de madera característico de la ciudad del Tajo, que, dicho sea de paso, tampoco atraviesa su mejor momento, por lo que distintas voces han abogado por la necesidad de recuperarlo .

Ahora el Ayuntamiento pretende que el Mueble sea sede de las distintas dependencias del Gobierno autonómico en Ronda, como, por ejemplo, la Oficina Comarcal Agraria (OCA). Según indicó la alcaldesa, Teresa Valdenebro, ya se negocia con la Junta, aunque ésta tampoco ofreció muchos detalles sobre este proyecto.

El edificio del Mueble viene dando dolores de cabeza a prácticamente todos los responsables municipales desde que se inauguró. Se barajó instalar en él una biblioteca, que finalmente se ha construido al lado; usarlo como sede de dependencias municipales; y convertirlo en la Escuela de Hostelería de Ronda que puso en marcha la asociación de empresarios de Ronda, Campillos y Guadalteba, Apymer, un proyecto que finalmente se paralizó.

El paso del tiempo ha provocado un importante deterioro de este edificio, construido principalmente en madera y cristal, por lo que es necesario afrontar su arreglo. Sufre, entre otros problemas, humedades y filtraciones de agua. Desde la Diputación se libró una ayuda para arreglarlo pero el Ayuntamiento tuvo que devolverla al ser una cantidad económica insuficiente para abordar la situación del inmueble.

El tripartito entre el PSOE, el PA e IU espera poder darle una solución al edificio, para el que se ha barajado la posibilidad de demolerlo, unos trabajos, no obstante, que también supondría un importante desembolso económico, en torno a 600.000 euros.