Diario Sur

El Ayuntamiento estudia restringir el tráfico en el casco histórico

  • Señala que consensuará la medida con los agentes sociales y que a diario el Puente Nuevo sobre el Tajo soporta el paso de más de 11.000 vehículos

Ronda ha abierto el debate sobre la necesidad de restringir el tráfico en su casco histórico, un espacio que a diario colman cientos y cientos de vehículos y rondeños, serranos y visitantes. Según indicó ayer la concejala de Tráfico y Patrimonio Histórico y Cultural, Francisca González, el Ayuntamiento maneja desde hace tiempo esta posibilidad ante la situación que soporta, sobre todo, el Puente Nuevo sobre el Tajo y su entorno: «Se calcula que a diario pasan más de 11.000 vehículos, una cifra que es una barbaridad. Además, todos sabemos que todos los días, entre las 11.00 y las 12.00 horas, en hora punta, es imposible transitar por las aceras», explicó la edil de IU.

En este sentido, indicó que ya se ha creado un grupo de trabajo en el que están representados todos los grupos políticos y asociaciones y otros agentes que participan en la vida de la ciudad, a fin de tomar una decisión. La medida, en principio, podría consistir en cerrar al tráfico durante varias horas el casco histórico permitiendo el paso de profesionales, respetando los espacios señalizados como carga y descarga y el paso de residentes. No obstante, González hizo especial hincapié en la iniciativa está aún en fase de estudio y que se consensuará con todos los posibles afectados.

«No es una medida improvisada, ni que se tome a la ligera, pero tampoco quiero que se demore en el tiempo», puntualizó la edil. Ésta hizo referencia a las aspiraciones de Ronda a ser declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. «Si queremos ser Patrimonio Mundial, disminuir el tráfico rodado en el casco histórico es un primer paso importante que debemos dar», añadió y afirmó que «es una decisión que tarde o temprano debemos abordar».

Paralelamente a las reuniones de dicho grupo de trabajo, se están realizando informes desde el Ayuntamiento, insistiendo también en la necesidad de proteger el patrimonio histórico, como el Puente Nuevo, cuya estructura se apoya directamente sobre la piedra de las paredes del Tajo. Ya en distintas ocasiones, muchas voces han abogado por revisar la estructura del Puente que se abrió al tráfico en 1787.

Por último, cabe destacar que desde el Ayuntamiento se están analizando las medidas que en cuanto a la restricción del tráfico rodado en cascos históricos se han puesto en marcha en otras ciudades.