Diario Sur

El Valle del Genal prevé cosechar cerca de 3,5 millones de kilos de castañas

  • La falta de lluvias y las altas temperaturas de este mes mermarán la producción de este fruto amenazado por la plaga de la avispilla procedente de China

La llegada del otoño es sinónimo, en el Valle del Genal, en la Serranía de Ronda, de castañas. Los productores de la zona ya recogen el fruto, las variedades extratempranas, como la portuguesa o agostera, y seguirán con las tempranas autóctonas y con la pilonga, la estrella en el paraje, principal productor de Andalucía junto con Yunquera, en la Sierra de las Nieves. La recolección se prolongará hasta principios de noviembre con las variedades más tardías, como la tomasa.

Este año, la falta de lluvias y las altas temperaturas que ha registrado septiembre, principalmente, provocarán una merma en la cosecha, según indicó el productor y responsable del sector de la castaña en Coag Andalucía, Francisco Boza. «Este año la pluviometría no fue muy generosa y las altas temperaturas que alcanzaron los 42 grados en la primera semana de septiembre, han provocado cierta merma de la producción. No obstante, se espera una cosecha media, en torno a los 3 o 3,5 millones de kilos, incluyendo la producción del Valle del Genal y la de Yunquera», explicó.

Boza se refirió a varias amenazas para el cultivo, que genera en torno a 30.000 jornales durante la recogida. Por un lado, la incidencia de la plaga de la avispilla del castaño, un insecto procedente de China que se detectó en la provincia de Málaga, en Ojén, por primera vez en 2014 y por el que se prevé, en los próximos años, que disminuyan las cosechas.

Para combatirlo, la Junta soltó ejemplares de otro insecto, el Torymus sinensis, aunque de forma experimental. Por ello, Boza volvió a demandar que las sueltas se amplíen ya que se trata, a su juicio, de la única vía eficaz para frenar la plaga. «Si bien el precio en los últimos años está compensando el arduo esfuerzo que significa el cultivo de la castaña, el sector vive pendiente de dos amenazas que preocupan notablemente a los productores: la avispilla del castaño pero también las enfermedades de la tinta, en la provincia de Málaga, y del chancro, en la de Huelva», dijo.

Al respecto explicó que la tinta o seca del castaño es una enfermedad causada por el hongo Phytophtora Cinnamomi, «que provoca la muerte súbita del árbol». «Van apareciendo con mayor frecuencia focos cada vez más extensos por todo el Valle del Genal», mantuvo este responsable de Coag que, igualmente, pidió a las distintas administraciones soluciones para esta enfermedad y para la del chancro que también causa otro hongo y que provoca que se sequen las ramas y los brotes de los castaños.