Diario Sur

La fractura sobre la financiación del trasvase de Iznájar se agrava en el Parlamento

Alcaldes y concejales de la comarca de Antequera junto a la presidenta andaluza, Susana Díaz.
Alcaldes y concejales de la comarca de Antequera junto a la presidenta andaluza, Susana Díaz. / Sur
  • El PP se desmarca en parte de la Proposición No de Ley, votando en contra la declaración como obra de Interés General del Estado

La unanimidad que ha reinado en los ayuntamientos de la comarca para llevar a cabo el trasvase de agua desde el pantano de Iznájar a la comarca de Antequera desapareció ayer en el Parlamento Andaluz con un fuerte enfrentamiento entre el PSOE y el PP a la hora de debatir la Proposición No de Ley llevada por los socialistas. El texto fue aprobado, pero con el voto contrario del PP en el punto referente a la declaración de obra de Interés General del Estado y la abstención de Izquierda Unida, fuerza que gobierna en algunos ayuntamientos de la zona. La separación que se hizo patente tras la reunión del miércoles en Antequera con el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, se confirmó durante el pleno autonómico, ya que los populares insisten en que la financiación corresponde a la Junta de Andalucía, mientras que el PSOE defiende que sea competencia del Gobierno central como otras iniciativas similares en la comunidad, aunque sin descartar la aportación de la Consejería de Medio Ambiente.

La propuesta final aprobada incluyó además dos enmiendas de Ciudadanos, una para que las obras respeten medioambientalmente las zonas afectadas y otra para asegurar que el agua trasvasada se utilice únicamente para consumo urbano y no agrícola. Sí hubo coincidencias de todos los grupos en calificar de necesaria la actuación por la falta de agua potable que tienen unos 80.000 habitantes en la comarca de Antequera.

«El Consejo de Ministros debería aprobarlo de forma urgente, es una petición absolutamente justa» expuso la parlamentaria socialista, Beatriz Rubiño, pidiendo el voto positivo al resto de grupos. Por su parte, la parlamentaria del PP, Patricia Navarro, afirmó que la petición de trasvase llega tarde. «Ya se estableció un proyecto hace 15 años que decía que las obras debía hacerlas la extinta Agencia Andaluza del Agua con un presupuesto de 47 millones de euros, la obra debería haber estado terminada en 2015, pero ahora se pone como horizonte 2027-2033», expuso Navarro. La representante popular acusó al PSOE de «querer cargarle el mochuelo» al Gobierno de la Nación y propuso que se declarase la obra de interés de la comunidad autónoma.

En la respuesta final, Rubiño acusó de «cinismo» al grupo popular. «No nos amparamos en el tema de las competencias, la reunión de Antequera fue de vergüenza, no invitaron a parlamentarios del resto de grupos, los alcaldes no entendieron que hacían allí los regantes y no se trata de algo a largo plazo, es urgente, es del día a día», señaló la parlamentaria socialista, que explicó que el consejero de Medio Ambiente había escrito a la ministra comunicando que la Junta estaría dispuesta a colaborar con el Estado para poner en marcha el trasvase lo antes posible.

Por su parte, el parlamentario de IU, José Antonio Castro, justificó su abstención en la proposición al calificarla como una «campaña publicitaria» del PSOE en Málaga. Por Ciudadanos, Marta Escrivá, apuntó tres enmiendas, dos de ellas aceptadas, y recordó que hay que gastar cuidado con situaciones futuras, ya que aunque en la actualidad el embalse de Iznájar tiene agua suficiente, en el 2008 llegó a estar al 16 por ciento de capacidad con agua de baja calidad por filtración de fertilizantes. La parlamentaria de Podemos, María del Carmen García, pidió abordar la escasez de recursos con urgencia, pero dejando claro que debe ser para uso doméstico.

Hasta la Cámara Andaluza se desplazaron alcaldes socialistas de la comarca, delegados provinciales y diputados junto a otros cargos. Al término del debate parlamentario, el secretario general del PSOE de Málaga, Miguel Ángel Heredia, volvió a pedir financiación al Gobierno en funciones e invitó a los partidos a dejar de un lado cualquier interés: “el agua potable no entiende de color político».