Diario Sur

Alhaurín El Grande indemnizará a una vecina tras un accidente por el mal estado de la carretera

El asfalto está gastado y los deslizamientos son habituales.
El asfalto está gastado y los deslizamientos son habituales. / Iván Gelibter
  • El evidente deterioro de esta vía que une la pedanía de Villafranco con el municipio alhaurino es motivo constante de quejas de sus habitantes

El Ayuntamiento de Alhaurín el Grande aprobó en el pasado pleno ordinario un decreto mediante el cual el Consistorio acuerda indemnizar a una mujer de la pedanía de Villafranco del Guadalhorce tras un accidente sufrido en la carretera que une esta pequeña localidad con Alhaurín. El motivo es una evidencia para todo aquel que haya recorrido ese tramo, pero lo es aún más para aquellos que a diario se ven obligados a atravesarla.

La polémica por el mal estado de la carretera de Villafranco del Guadalhorce no es algo nuevo. Sus habitantes llevan muchos años exigiendo una reforma completa que la haga más transitable. La calzada es completamente uniforme, con constantes baches y hendiduras. El asfalto, en evidente estado de deterioro, produce constantes deslizamientos, y además no cuenta con ningún tipo de quitamiedos o medidas de seguridad en los algo menos de cinco kilómetros que tiene de longitud. Además, hasta la inauguración de la carretera Casapalma-Coín –hace escasos meses–, muchos de los vecinos de Coín tomaban esta opción para para ir y volver desde la A-357, ya que la otra vía, la que parte de Cártama, tenía un intenso tráfico. Esta situación provocaba que la carretera de Villafranco soportara también un número mayor de coches de lo recomendable, dado el estado de la misma.

Debido a esta situación, el Ayuntamiento deberá abonar 222 euros a esta vecina, que sufrió un accidente causado por este hecho que acabó con una rueda y una llanta totalmente destrozadas. Sin embargo, no es solo esta conexión la que debería sufrir un lavado de cara completo. Las propias calles de la pedanía también presentan una imagen muy similar, incluso con socavones y agujeros.

Los habitantes de Villafranco aseguran estar «hartos» y piden una solución al respecto. José Carlos, vecino desde hace muchos años, señala que los accidentes son «constantes». «Nosotros los que vivimos aquí la conocemos un poco más, y aunque vayamos inseguros sabemos dónde tenemos que prestar más atención; el problama es la gente que es de fuera, que en muchas de las curvas desconoce el estado del firme y así terminan deslizando el vehículo fuera de la calzada», señala.

Una de las posibles soluciones a este problema era incluir accesos a Villafranco desde la carretera Casapalma-Coín, una actuación que los vecinos esperaban y que finalmente no se dio. Para los habitantes de la pedanía de Villafranco del Guadalhorce –así como los de la barriada de Sierra Gorda (Coín)– tuvieron que asumir que finalmente esta vía no tendría ninguna incorporación, algo que no sentó bien. En el caso de los primeros, al no incluirse dicho acceso a la nueva carretera sus ciudadanos tiener que ver la vía desde sus ventanas, pero no pueden acceder a ella. Esto provocó en su momentno algún amago de movilización vecinal, aunque finalmente se quedó en nada.

El problema para los habitantes de la urbanización de Sierra Gorda pasa porque la carretera no ha contemplado en el proyecto y posterior ejecución un acceso peatonal, por lo que no se podrá llegar andando desde Coín hasta la barriada. Independientemente de que no se haya dado esta solución, sí es cierto que los vecinos no han dejado de exigir que se arregle el acceso a Villafranco. Por ahora, habrá que pasar por él con mucha precaución.