Crece un 30% el terreno cultivado para la campaña de tomate huevo de toro en el Guadalhorce

María es una de las productoras que ha apostado por el tomate con más superficie de cultivo.
María es una de las productoras que ha apostado por el tomate con más superficie de cultivo. / I.G.
  • Se estima que este año se puedan producir casi dos millones de kilos, con un beneficio previsto entre los tres y cuatro millones de euros

a fiebre por el consumo del tomate autóctono del Valle del Guadalhorce, la variedad huevo de toro, no solo llega a restaurantes y particulares, sino que los productores se la zona parecen haberse lanzado a explotar un producto cuya calidad es su mejor carta de presentación. El gerente de del Grupo de Desarrollo Rural del Guadalhorce y uno de los expertos en dicha variedad, Sebastián Hevilla, aseguró ayer a SUR que se prevé que el terreno cultivado para el tomate crezca un 30 por ciento en comparación el año pasado, lo que es una prueba irrefutable de que ya no hay actor alguno en el mundo de la agricultura local que niegue la calidad del mismo y su rentabilidad.

Respecto a la campaña en sí, que comenzó hace tan solo una semana, Hevilla cuantificó la producción en al menos 500.000 kilos más que el año pasado, hasta los dos millones, relacionado directamente con este incremento en el terreno cultivado. Sin embargo, la variedad del Huevo de Toro aún sigue tratándose de un elemento más familiar que comercializador. «Estimamos que habrá unas 1.000 familias de agricultores que lo cultiven para la venta, mientras que el total de productores asciende a 10.000. Esta diferencia radica en que la mayoría lo siguen plantando para consumo personal, y en ningún caso para venderlo, aunque este último caso la cantidad de plantas es sensiblemente inferior», explicó Hevilla.

Lo que también va a cambiar para esta campaña es el precio del tomate, que aumentará. Está previsto que el productor pueda vender el kilo entre los 3 y los 3,5 euros, lo que supone un 30 por ciento por encima del año pasado. «Una parte de este incremento es la mejora en la presentación del producto, como el envase lo inclusión del sello», señaló el gerente del GDR.

Si la campaña sigue estas premisas, Hevilla calcula que el beneficio final puede rondar los cuatro millones de euros, aunque rechaza dar una cifra en lo relativo al empleo que se podría crear en la comarca. «Se trata en su mayoría de una actividad familiar con elementos propios, como la mano de obra, las semillas o el semillero», apuntó, a lo que añadió que es difícil calcular el empleo «porque en verano hay mucho familiar trabajando, y por tanto no hay un excesivo número de contrataciones en el sector.

A pesar de que la riqueza gastronómica en la provincia de Málaga, y concretamente en el Valle del Guadalhorce, siempre ha sido más que relevante, los productos de la huerta malagueña han tenido en los últimos tiempos una valoración aún mayor; una situación que se desprende de la buena salud que la gastronomía en sí misma tiene en el territorio nacional. Una de estas ‘joyas’ redescubiertas en estos años ha sido el tomate, y más concretamente la variedad huevo de toro, que se complementa con otras subvariedades y que ya han sido calificado por los expertos como «los pata negra de los tomates».

En concreto, el producto tiene el nombre de solanum lycopersicum. Están cultivados al aire libre y presentan una imagen grande. Son tomates carnosos, de forma acorazonada, piel fina, color rojo intenso con venas interiores y madurados en la mata. Por ello, podrían llamarse tomates carne de toro porque cuando alcanzan la plena madurez al corte presentan un aspecto «rojizo carnoso» debido a su alto contenido en licopeno.

Temas