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El hombre que mató a su mujer en Frigiliana dejó una carta pidiendo perdón y achacó el crimen a la enfermedad de la víctima

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Un vehículo de los servicios funerarios sale de la casa de campo en el que se han encontrado los cadáveres. / E. C.

  • La Guardia Civil halló una nota en la que confesaba el crimen, pedía perdón y, al parecer, achacaba lo ocurrido a la supuesta enfermedad que ella sufría

La nota estaba dentro del coche, junto al cadáver de su mujer, que yacía sobre el asiento tapado por una manta. A unos 300 metros, el cuerpo de él, ahorcado de un árbol de aguacate. La escena no dejó demasiadas dudas a los agentes de la Guardia Civil que realizaban la inspección ocular. Todo apunta a que Antonio A. M., de 76 años, vecino de Frigiliana, mató a su mujer, Carmen G. L. (71) y se suicidó, según informó ayer la Benemérita.

Los cadáveres del matrimonio los encontró ayer una de sus dos hijas, la única que vive en España (la otra reside en Italia), cuando acudió a la casa de campo de la familia, un cortijo situado en el paraje del Pozo Lizar al que se llega por un carril asfaltado desde la carretera que comunica Frigiliana con la vecina Torrox. Los echaba en falta desde la tarde-noche del lunes, que para los investigadores es la data más probable de las muertes, tal y como informó ayer el subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones. No regresaron –como acostumbraban a hacer– a su domicilio habitual, que está en el casco urbano del municipio; la casa de campo la disfrutaban los fines de semana.

Cuando descubrió los cuerpos sin vida de sus padres, la mujer llamó al cuartel de la Guardia Civil, que envió una patrulla para indagar en lo sucedido. Inmediatamente después, se avisó a la comisión judicial –juez, secretario y médico forense– para el levantamiento de los cadáveres y a los especialistas de la Policía Judicial del Instituto Armado para encaminar la investigación.

A falta del resultado de la autopsia, las primeras pesquisas apuntan a que la mujer habría muerto estrangulada a manos, presuntamente, de su marido. La manta cubriendo el cuerpo y la carta pidiendo perdón son, para los investigadores, indicios de remordimiento. En la nota manuscrita, el hombre se confiesa autor del crimen, que –según las fuentes consultadas– achacó a la supuesta enfermedad que ella padecía. Carmen no estaba impedida, pero, según el alcalde del municipio, José Antonio González (PP), arrastraba desde hacía tiempo una depresión. El regidor definió de «ejemplar» al matrimonio: «Siempre se les solía ver paseando juntos». Pero en el pueblo también cuentan que a Antonio se le notaba muy decaído últimamente como consecuencia de la enfermedad de su mujer.

Los agentes que llevan el caso buscaron en la base de datos algún antecedente o denuncias previas de malos tratos protagonizadas por la pareja. No encontraron nada. A tenor de las primeras pesquisas, y a la espera del atestado definitivo y el informe de la autopsia, la instrucción ha recaído inicialmente en el Juzgado de Violencia de Género de Vélez-Málaga. La fiscal delegada de Violencia sobre la Mujer, Flor de Torres, se ha hecho cargo del caso, en coordinación con su equipo, al considerar que podría tratarse de un crimen machista.

Las reacciones no se hicieron esperar. El delegado del Gobierno central en Andalucía, Antonio Sanz, condenó ayer el último «posible» caso de violencia machista y llamó a la unidad social contra esta lacra. En un comunicado, el delegado expresó su pesar por el crimen y pidió «prudencia» a la hora de valorar este suceso mientras se confirman las circunstancias.

Condena social

El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) expresó su «más profunda repulsa» hacia los hechos; del mismo modo, animó a la sociedad a comenzar «a reaccionar y rechazar no sólo el maltrato, sino todo el machismo que lo justifica y perpetúa». De confirmarse las pesquisas, se trataría de la cuarta víctima mortal en lo que va de año en Andalucía (26 en España), a las que se suman «las cientos de agresiones físicas y psíquicas que se producen a diario y están invisibilizadas». La directora del IAM, Elena Ruiz, subrayó que los agresores «se sienten impunes porque la sociedad lo permite».

El suceso ha provocado una gran conmoción en Frigiliana, cuyo Ayuntamiento ha decretado dos días de luto oficial y ha convocado para las 12.00 horas de hoy un minuto de silencio. El alcalde quiso precisar en un comunicado que, dado que «la investigación aún no ha arrojado ningún dato sobre las circunstancias que han rodeado al suceso, el lema de ese minuto de silencio será de dolor y condolencia, en señal de respeto a sus familiares y amigos más cercanos».