De sicario de Pablo Escobar a exitoso empresario de camisetas de 'moda narco'

De sicario de Pablo Escobar a exitoso empresario de camisetas de 'moda narco'

John Jairo Velásquez, alias ‘Popeye’ cuando era el jefe de sicarios de Pablo Escobar, se gana ahora la vida, y muy bien, con una empresa de textiles

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO

El ‘Popeye’ colombiano ni es marino ni saca su fuerza de las espinacas. Se ganó el mote por su parecido al personaje de poderosos antebrazos tatuados y pipa en la boca reproducido en una tira de cómic y su temida mala fama como jefe de sicarios de Pablo Escobar; un pistolero que apretaba sin titubear el gatillo de su ‘9 milímetros’ cumpliendo órdenes del mandamás del cartel de Medellín. John Jairo Velásquez cumplió condena de 23 años por matar a 300 personas y participar en el asesinato de otras 3.000. Liberado en 2014, se ha reinventado vendiendo artículos por internet al amparo de la moda ‘narco’ y su admiración por el capo que guió su andadura criminal.

Jairo Velásquez acaba de lanzar la marca ‘Popeye Leyenda’ con la imagen del patrón, la suya propia y la de otros compinches cercanos al poderoso narcotraficante que acarició ser candidato presidencial en Colombia sobre la inscripción ‘Los X-traditables’. Una pistola y un billete de dólar ilustran una de las máximas de Escobar: ‘Plata o plomo’. ‘A mí que me maten de bala y no de miedo’, se lee entre una acumulación de balas.

‘Soy leyenda’, ‘La positiva’ o ‘El general de la mafia’ son otros de los lemas que utiliza en su línea de camisetas este hombre nacido el 15 de abril de 1962 y que se llama a sí mismo «el sicario». «Las tenemos disponibles en todas las tallas. Envíos a todo el mundo. A Estados Unidos, libre de costo», publicita a través de Instagram. En pocos días recibió centenares de pedidos desde Colombia, Chile, Ecuador, Panamá, Uruguay, Brasil, Costa Rica... y Estados Unidos, donde se comercializa bajo la etiqueta ‘PopeTiendaUsa’, «la única tienda cibernética del país donde podrás adquirir mercancía 100% original basada en los hechos de mi pasado, presente y futuro. Podrás encontrar camisas, gorras, libros, entre otros artículos».

John Jairo ha convertido en negocio su pasión por Pablo Escobar Gaviria. Todavía idolatra al zar de la droga abatido en un tejado de un barrio de Medellín el 2 de diciembre de 1993, un día después de haber cumplido 44 años. Le define como «un ser de otro planeta» que le enseñó «a pelear y nos dio todo». En su agenda delictiva, prácticas sanguinarias que abarcaban desde el narcotráfico al ‘lavado’ del dinero; desde los secuestros a los homicidios; desde la extorsión hasta el terrorismo.

‘Popeye’ fue capturado en 1992 y acusado por el asesinato ese mismo año del candidato presidencial Luis Carlos Galán. En 2008 le sumaron otra condena de doce años por terrorismo, narcotráfico y concierto para delinquir con fines terroristas. El 26 de agosto de 2014, tras cumplir tres quintas partes de su condena, salió de prisión. Tenía 55 años.

Las claves

Mercado mundial
«A Estados Unidos, libre de costo», publicita Jairo Velásquez, que en pocos días recibió pedidos desde Colombia, Chile, Ecuador, Panamá, Uruguay, Brasil, Costa Rica...

Su historia es la de un chico más de las calles de Medellín que a duras penas terminó el graduado escolar. Ingresó en una academia para realizar cursos de belleza, pero no le gustó el oficio y ejerció de barbero. Satisfizo su curiosidad por las armas en su breve paso por la escuela de la Armada de la República de Colombia, donde lo bautizaron como ‘Popeye’, y durante un semestre estuvo en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander. Pero esa disciplina no era lo suyo.

Conoció a Escobar y le cautivó su estilo de vida. Con un fielato a prueba de balas, fue ascendiendo en el organigrama del cartel hasta convertirse en el jefe de los sicarios y uno de los hombres de máxima confianza de Escobar, un mafioso edulcorado en la serie ‘Narcos’ de Netflix. Muchos colombianos se negaron a verla o a sucumbir a la tentación de sumarse a la moda de las camisetas alegóricas de John Jairo, a cuya popularidad contribuyó la serie de Caracol ‘Sobreviviendo a Escobar, Alias JJ’, basada en sus peripecias vitales.

«Gracias, guerreros»

Cuando dejó atrás los barrotes de la celda, ‘Popeye’ aprovechó el tirón y continuó por la senda de ‘autor’ que inició en 2005 al publicar ‘El verdadero Pablo, sangre, traición y muerte’, escrito en realidad por la periodista Astrid Legarda y que ha vendido 200.000 copias, por las que recibe puntuales dividendos. En 2015, apareció ‘Sobreviviendo a Pablo Escobar, ‘Popeye’ el sicario’. El libro fue adquirido por 130.000 lectores, que le reportaron un beneficio superior a los cien mil euros. Un año después llegó su autobiografía ‘John Jairo Velásquez: mi vida como sicario de Pablo Escobar’.

Con el flanco económico cubierto legalmente, ‘Popeye’ se estrenó como ‘youtuber’ paseándose por Medellín disparando su pistola. «Hola, guerreros. Estoy aquí, en las calles de mi amada Medellín, probando mi hermosa Pietro Beretta 9 milímetros. ¡La estamos disparando, es una muñeca, una belleza!», decía. Le siguen por la red 500.000 personas.

Así se explica que la serie sobre su vida, pese a ser muy criticada, fuera una de las más vistas. Ha admitido que se enamoró de una de las amantes de Escobar. «Pablo se dirigió a mí y me dijo que sabía de lo mío con su amante, pero a su vez su mujer era una confidente. Él fue claro: ‘o tú o ella’. No lo dudé ni un solo segundo».

No apretó el gatillo, pero presenció de cerca la ejecución. Un pesado equipaje que le ayuda a seguir haciendo caja. Y más desde que, en abril pasado, participó en una marcha del Centro Democrático de Álvaro Uribe. «‘Popeye’ ya pagó su deuda con la sociedad y está en su derecho a marchar», dijo Francisco Santos, una de las personalidades a las que, como el ahora expresidente Andrés Pastrana, secuestró. «¡Gracias, guerreros!», reza al final de sus mensajes publicitarios.

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