Gente de Malaga

¿Quién puede comprar un segundo?

UNA de las personas más famosas y ricas de este país tiene una frase de esas que quedan para la posteridad: «Con todo el dinero del mundo junto nadie puede comprar un segundo...», en el sentido de que el tiempo pasa para todos y nadie puede detenerlo. Ya estamos en julio, y de este 2016 hemos consumido más de la mitad de sus 365 días, pero es que desde el año de el 'Apocalipsis', el 2000, ya han pasado 16 más sin que el mundo se haya hundido... 'Como arena entre las manos', así parece escurrirse el tiempo, en un símil 'patentado' en esta sección hace unas semanas con un titular. Pues eso, que el tiempo corre que vuela, y aunque parece que fue ayer, han pasado más de 20 años desde que Automóviles Rueda abrió sus puertas, empresa que hace unos días ha sido distinguida como 'Mejor concesionario de SEAT en España', galardón que le fue entregado en un acto celebrado en Madrid. Automóviles Rueda, propiedad del conocido empresario José Gómez Rueda, abrió sus puertas en 1995, cuando la histórica firma de coches nacida en España se quedó sin representación oficial en la capital malagueña. José Gómez se decidió, pese a la delicada situación del mercado y de la firma en aquel tiempo, a dar un paso adelante y sus frutos no han podido ser más rentables: hoy cuenta con 60 empleados, vende toda la flota de Seat, cuenta con los talleres oficiales de la firma, y tiene una gran oferta de vehículos 'kilómetros cero' y de ocasión. «Para nosotros es un gran honor y una felicidad haber conseguido ese galardón», comenta Gómez Rueda, quien igualmente cuenta con otros dos concesionarios con el mismo nombre en Antequera (donde abrió hace dos años) y Vélez (desde hace dos meses). El premio al mejor concesionario de España lo recibió el mismo José Gómez de manos del director general de Seat España, Mikel Palomera, quien visitará los tres citados concesionarios el día 7.

Cuando se le pregunta a José Gómez si tiene una especie de 'varita mágica' para los negocios, el empresario sonríe con humildad y contesta siempre lo mismo: «El secreto está en el trabajo». Además de las citadas empresas, Pepe Gómez es propietario de varios negocios de restauración, todos muy conocidos en Málaga, como El Envero, Pórtico de Velázquez, y la cadena La Reserva. «Calidad en la oferta, buen trato al cliente y cumplir con lo que se te pide», esos son puntos comunes para un restaurante o para un negocio de coches, afirma Gómez, quien no puede ocultar su felicidad por el galardón, «porque conseguir lo que nosotros en 20 años, es muy difícil. Pero no es mérito mío, sino de todos los trabajadores que conforman la empresa», añade.

Parece que fue ayer, pero no, cuando un joven que quería triunfar como en el mundo del cine y del teatro cogió su 'petate' y se marchó a buscarse las habichuelas en ese complicadísimo mundo. El malagueño Fran Perea hoy ya es un actor más que consagrado y cotizado, que esta semana ha sido noticia ya que se estrenó en TV3 la película 'La Xirgu', que vio la luz en el Festival de Málaga, en la que Perea encarna al poeta Federico García Lorca y que cuenta las vicisitudes de la que fuera controvertida actriz catalana Margarita Xirgú, encarnada por Laia Marull. El actor malagueño se vio cómodo en un papel difícil de interpretar por el personaje en sí y por las veces que se ha llevado al cine, y completa una interpretación genial, feliz además «porque no he tenido que disimular mi acento andaluz, como en otros proyectos en los que el personaje no es de nuestra tierra». A ver si podemos ver esta TV movie por estos lares.

Pablo se lo pasó en grande, y su bisabuelo, también. Por primera vez asistía el bisnieto de Manuel Alcántara a un acto de su celebérrimo bisabuelo, la entrega del Premio de Poesía que lleva su nombre, y la verdad es que los dos se lo pasaron en grande, como Lola, la abuela de Pablo, y sus padres, Marina y Rafael. El pequeño, de apenas cinco meses, pero vivo y despierto como poco, se lo pasó en grande viendo tanto movimiento y tanta gente, y a su bisabuelo se le veía radiante, y cada vez que ambos se acercaban y jugueteaban, la sonrisa se les 'caía' del rostro. Algo bueno debía tener el paso del tiempo... A Manuel Alcántara los años, además de incrementar su sabiduría, le han dado la gozosa oportunidad de poder jugar con quien hoy representa su tercera generación directa, algo que muy pocos son los que pueden decirlo y vivirlo. Fue una de las estampas de la noche en el Museo Ruso, en Tabacalera, en la entrega del premio que se llevó el madrileño Adolfo Cueto, y que dio al acto un sello tan entrañable como especial.

Nueve años ya han pasado, y ese malagueño de adopción como es Manuel Manrique, para quien el pasado domingo fue muy especial. Parece que fue ayer, pero fue en 2007 cuando comenzaron las obras del Canal de Panamá, orgullo para España y para este empresario jiennense-malagueño, quien vivió uno de los días más felices de su vida. Nueve años, que el tiempo pasa sin freno. ¿Quién puede comprar un segundo...?

Seamos todos felices. Ustedes sobre todo, pero que servidor lo vea.