Greta Garbo: divina y sola

Greta Garbo: divina y sola

Sotheby's subasta unas cartas de Greta Garbo a una amiga sueca en las que le confesó su aislamiento, su aversión a Beverly Hills y su temor a la crítica

I. OCHOA DE OLANO

Quiero estar sola». Greta Garbo pronunció la memorable frase, en la piel de la bailarina Grusinskaya, para la película de 1932 'Grand Hotel'. A partir de entonces, la cita le persiguió hasta los últimos días. Eso es al menos lo que parecen confirmar las cartas inéditas, escritas de su puño y letra, que Sotheby's sacará a subasta la próxima semana, y en las que 'La Divina' volcó la soledad que sufría y su rechazo a la fama, lo que le llevó a retirarse del cine de forma prematura.

Greta Lovisa Gustafsson abandonó su Suecia natal en 1925, con veinte años, para hacer carrera como actriz en Los Ángeles. Lo consiguió a la primera. Con su debú en 'Torrent' (1926) se metió a la crítica en el bolsillo. Desde entonces, encadenó un trabajo con otro, y se convirtió en una de las estrellas más brillantes y enigmáticas del Hollywood dorado. Fuera de los platós, sin embargo, el éxito se le resistió.

«Ha sido un tiempo muy difícil, todo fue mal», escribía en una carta de 1933 mientras daba forma a la reina Cristina de Suecia, uno de sus personajes más emblemáticos. «Casi siempre estoy sola y hablando conmigo misma. Conduzco a la playa y me voy a pasear, lo que es maravilloso. Pero eso es todo», contaba en otra datada en 1939. En la soleada California, donde residía, la icónica Ninotchka añoraba la fríos nubarrones de Suecia. «He pensado mucho en Tistad (donde vivía su amiga la condesa Marta Wachtmeister, la remitente de sus misivas), en los veranos de allí y en esa maravillosa melancolía que nos envuelve cuando llueve», se lee en otra redactada en su idioma materno. En 1945, con cuarenta años, cuatro después de su retiro autoimpuesto tras el fracaso de 'Otra vez mío', admitía con amargura que «he estado considerando una película que quizá haga, pero no lo sé. El tiempo deja sus huellas en nuestros pequeños rostros y cuerpos».

Alejarse del foco

«Hay una insoportable tristeza y soledad en estas cartas. Es llamativo que ninguna de ellas fuera firmada. En una pone 'The Clown' (El payaso) y unas cuantas tienen dibujos de mujeres. El deseo de mantenerse en la sombra, alejada del foco, es extremo. Uno siente que hay algo que va muy mal», interpreta Gabriel Heaton, especialista de la prestigiosa casa de subastas.

El lote de 36 cartas incluye un álbum con más de cien imágenes en las que se ve a una Garbo, aún anónima y sonriente, caminando en esquís por la nieve, cortando troncos o tomando el sol en 'topless'. Sotheby's espera lograr más de 23.000 euros con la nostalgia de la actriz, 27 años después de su muerte.

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