Diario Sur

Fabiola Martínez:  «Bertín y yo nos damos mucha leña»

Fabiola y Beryín Osborne ya llevan diez años casados.
Fabiola y Beryín Osborne ya llevan diez años casados. / R. C.
  • La exmodelo venezolana coincide con su marido en que una pareja debe superar ‘la barrera del pedo’, «pero en ambas direcciones»

Mujer de su tiempo, esta venezolana de casi 44 años reconoce sucumbir a veces a la llamada del consumismo y de la compra compulsiva. Así que Fabiola Martínez Benavides (mucho más que la mujer de Bertín Osborne) no podía haber encontrado ayer mejor lugar donde pasar la fiebre del Black Friday que en un ‘outlet’. Concretamente en The Style Outlets de Viladecans (Barcelona), donde actuó como madrina de la primera Navidad que está a punto de celebrar dicho centro comercial. Pero Fabiola había empezado a festejar ‘San Viernesnegro’ dos días antes. «El miércoles salí con unas amigas y acabé pecando», confiesa sin propósito de la enmienda. «Me compré unos zapatos de salón monísimos, un abrigo, unos jerseys, dos cinturones...».

Y es que ahora la ex modelo tiene que pensar en su imagen de cara a las próximas entregas de ‘Mi casa es la tuya’, donde se ha convertido en pareja artística de su marido. «La que sale ahí soy yo, pero contenida. Todavía queda mucho por conocer de mí –avisa–. A veces me apetecería expresarme más, pero no es mi programa. Mis intervenciones me las tomo como quien va a ver a la suegra: de puntillas, sin llamar demasiado la atención y no quitando protagonismo». El resultado es positivo. «Aunque hay muchas fans celosas –desvela Fabiola entre risas–. En las redes sociales he leído comentarios en plan ‘pero qué pinta esa ahí’. Si por criticar pagaran, aquí muchos serían ya millonarios».

Amiga de su paisana Virginia Troconis, la esposa de Manuel Díaz El Cordobés, Fabiola dice no estar al tanto de las tensiones de MasterChef salvo por las redes sociales. «¿Les critican por lo mucho que se quieren? Eso es envidia cochina». Ella y Bertín harían un papel bien distinto. «Uf, estaríamos peleando todo el tiempo. Nosotros también nos ponemos cariñosos, pero nos picamos a menudo porque somos muy competitivos y nos damos mucha leña».

Sí comparte al cien por cien algunas de las llamativas opiniones de su marido. Bertín soltó en ‘El Hormiguero’ que una pareja, para funcionar bien, necesita rebasar con éxito «la barrera del pedo». Fabiola ríe a carcajadas al recordarlo. «Tiene razón, pero esa barrera debe funcionar en ambas direcciones», puntualiza. «Tengo amigas que dicen que ellas jamás lo harían delante de sus maridos. No las entiendo. Aguantarse es peor. Y aquí no hablamos del hecho en sí, sino de llegar a la confianza absoluta».

«Cristiano no es el más comunicativo»

También está de acuerdo en que Cristiano Ronaldo no da para una entrevista de dos horas... «Cristiano será un chaval estupendo, pero tampoco sé lo interesante que puede ser su vida privada porque él no la comparte. Lo mismo viene al programa y solo quiere hablar de fútbol... Y para eso ya tenemos los partidos». Luego hace una breve pausa y confiesa: «Bertín igual me mata por desvelar esto, pero nosotros hemos acompañado al Madrid en algunos viajes y Cristiano no es precisamente el más comunicativo. No saluda a nadie, va siempre con sus cascos».

En la portada del nuevo disco de Bertín aparece el rostro del cantante con una mano femenina que lo acaricia. «No es mía, será la de alguna modelo guapísima», precisa Fabiola. Ella no se considera celosa. «Celosa no, pero tampoco soy tonta. No me agobia que le digan guapo ni que mire a una tía, pero si hay pruebas fehacientes entonces le monto el pollo. Yo no soy de ‘Sí, Bwana’, ya se lo advertí a él desde el principio». Nieta, por parte de madre, de una abuela «muy chavista, capaz de defender lo indefendible», esta venezolana de carácter denuncia a menudo la situación en su país de origen. «Mi sobrino es celíaco y allí estaba enfermando. Hay hambre y hay desnutrición. Lo que pasa en Venezuela es peor que una guerra porque es lento, agónico».

Los Osborne están pendientes de una mudanza. Buscan casa con ascensor y más cuartos, que se adapte a las necesidades de su hijo mayor, Kike, que nació con una lesión cerebral y ya tiene casi 10 años y pesa 33 kilos. La pareja suele posar con él en la portada de ‘¡Hola!’ cada Navidad. «Es una forma de decirle a la sociedad que no pasa nada, que durante años estos niños han estado escondidos por prejuicios o vergüenza, pero que esta es nuestra circunstancia y que es maravilloso tenerle». La Fundación Bertín Osborne ha colgado un vídeo en ‘sonrisasdulces.com’ para concienciar a la sociedad sobre la heroicidad silenciosa de los padres de niños con lesión cerebral. «Hay muchos Kikes en el mundo –afirma Fabiola sin perder la sonrisa– pero queremos transmitir que con esfuerzo y lucha se sale adelante».