Diario Sur

El 'rey del súper' italiano deja 75 millones en herencia a su secretaria

Bernardo Caprotti, su segunda mujer , Guliana Albera, y su hija Marina Sylvia
Bernardo Caprotti, su segunda mujer , Guliana Albera, y su hija Marina Sylvia
  • El magnate Bernardo Caprotti estableció en su testamento que la mitad de los ahorros que tenía depositados en Suiza fuesen para su empleada

El pasado 30 de septiembre falleció Bernardo Caprotti, fundador de los supermercados Esselunga. Algo así como el Juan Roig (propietario de Mercadona) italiano. A priori, se esperaba que sus vástagos, -pese a sus sonados enfrentamientos- heredasen su gran patrimonio y fortuna. La sorpresa, sin embargo, la ha dado su testamento, que ha abierto la caja de truenos en el seno de la familia del magnate. Y es que el empresario ha dejado la friolera de 75 millones de euros a su secretaria, Germana Chiodi. Según los medios italianos, se trata de una señora de 67 años que trabajaba sin descanso para Caprotti desde los 20 años, cuando entró a trabajar en el departamento de contabilidad y poco a poco se fue ganando la confianza del jefe hasta convertirse en su sombra.

De esta forma el llamado 'rey del súper' italiano deja la mitad de los ahorros que tenía depositados en Suiza, que ascienden a 150 millones de euros, a su empleada. También reserva para ella dos cuadros del pintor Mario Nuzzi. No es la primera vez que su jefe tenía un gesto con la secretaria, a quien ya le regaló 10 millones de euros hace diez años. Muy estimado por sus dependientes, a los que ha premiado siempre por su fidelidad, el magnate ha agradecido en el testamento a Chiodi «su extraordinaria ayuda prestada durante años". "Ella tiene custodia del riquísimo archivo que narra también las muchas y dolorosas batallas familiares, además de las empresariales», cita el empresario.

Caprotti creó una cadena con 152 supermercados que factura hasta 7.200 millones de euros al año. Según los trabajadores de Esselunga, Germana fue "una histórica colaboradora del propietario, con influencia en la selección de otros directivos. Defendió a Bernardo frente a todos, incluso cuando este tuvo muchos problemas con sus hijos".