Diario Sur

SÁLVATE

A este paso Kiko Rivera va a acabar recitando los famosos versos de Martin Niemöller (atribuidos a Bertold Brecht) sin haberlos leído: «Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío...». Lo cual, traducido al lenguaje que domina Paquirrín, vendría a ser: 'Primero fueron a por Raquel Bollo, pero no dije nada porque yo no soy Raquel Bollo; luego fueron a por Rosa Benito y tampoco dije nada porque yo no soy Rosa Benito. Ahora vienen a por mí...'. Y, entonces sí, ahora que el blanco favorito es él, el hijo de la Pantoja lo mismo clama ¡A mí la legión! que entona el 'Agrupémonos todos'.

La cosa es reclutar soldados para esa cruzada digital con la que persigue la total aniquilación de 'Sálvame' al grito de «¡Acabemos con esos mentirosos que solo quieren hacer daño!». Lo malo es que el desprestigiado Kiko Rivera tiene tanta autoridad como aquel maestro de autoescuela que puso a su alumno al volante, le dijo '¡Salga!' y el alumno en vez de arrancar salió del coche. No han sido férreas adhesiones lo que ha cosechado el recién casado sino insultos de otros tuiteros que en el tono característico de 'Sálvame', cuyo libro de estilo lo inspiró Belén Esteban, lo han puesto de hipócrita para arriba. «No muerdas la mano que tantas veces te ha dado de comer», le recuerdan al hijo de la Pantoja, un treintañero sin estudios que, de no haber sido por sus visitas a 'Sálvame' y su ascensión al olimpo del morbo mediático, hoy estaría repartiendo pizzas en Dos Hermanas...

Personalmente, no soporto 'Sálvame'. La ordinariez y el mal rollo que destila me ponen mal cuerpo. Pero conozco a muchos que se divierten y regodean con eso que Unamuno daría en llamar '¡Oh, vicio nefando!'. Y mientras esos sigan siendo legión, ya puede Paquirrín rasgarse las vestiduras, o encadenarse a los árboles como Tita Cervera, que 'Sálvame', por suerte para él, seguirá en pie. Y volverá a salvarle la cuenta corriente.