Diario Sur

La chica que todo lo vende

La chica que todo lo vende
  • Paula Echevarría, en pleno parón como actriz y sin planes para tener más hijos, representa una de las famosas con más tirón entre las marcas. Su espontaneidad hace caja

Triunfar en este país sin despertar odios africanos es casi imposible. Paula Echevarría sin embargo consigue poner a casi todo el mundo a su favor y a muy pocos visceralmente en contra. Sus puntos fuertes son una sonrisa y una alegría creíbles y (lo más difícil en un personaje público) una naturalidad desbordante. Todo esto la ha convertido en la perfecta máquina de vender productos. Lo que se proponga: lo mismo la ropa que se pone a diario que un champú o un coche... Esta semana tocaba un Smartphone. «Sabéis que yo no os engaño nunca», soltó la actriz a los periodistas el pasado martes en Madrid, durante su actuación como madrina de ‘Smartgirl by Samsung’, un proyecto que pretende acercar la famosa marca de móviles al universo femenino y que ha elegido como imagen a la comunicativa y pizpireta mujer de David Bustamante.

Con un vestidito naïf de Hilfiger Collection, zapatos de Ted Baker y discretísimas joyas de Tous (atuendo tal vez destinado a desmontar su reciente imagen de explosivo y rebosante escote que tanto ha dado que hablar), la asturiana componía el martes, a sus muy bien llevados 39 años, lo que los publicistas consideran una imagen «limpia». Y luego está su forma de ser. No es solo lo que cuenta (detalles bastante personales que la prensa siempre agradece) sino sobre todo cómo lo cuenta... Si ya en la pantalla resulta cercana, en vivo y en directo parece que te conociera de siempre. «Me paso la vida de acá para allá, yendo a los sitios a toda leche para intentar llegar a todo», confiesa espontánea.

Acreditada ‘influencer’ y consumada gurú de las redes sociales (tiene casi un millón y medio de seguidores en Instagram), Paula se niega a vivir colgada del móvil. «En eso soy bastante dócil. Nunca lo uso en sitios inapropiados. Si estoy en una cena no se me ocurre concentrarme en mi teléfono y dejar a los demás comensales mirándome. Lo meto en el bolso y lo dejo en vibración por si hay algo urgente. Porque a mí también me molesta cuando estoy con otra persona y su móvil está todo el rato piribiribí-piribiribí...».

El momento de desconexión total para la actriz llega cuando acuesta a su hija Daniella, de ocho años. «Me gusta contarle un cuento o cantarle una canción y ahí el móvil no entra», explica la protagonista de ‘Velvet’. En la última temporada de la serie, Daniella por fin ha ido a visitarla al plató. Pero solo porque quería conocer a Aitor, el niño que interpreta al hijo de Paula. «Se han hecho íntimos», dice Echevarría. Sin embargo, Daniella no ha visto actuar a su madre. «Para ella ir al plató es jugar por los pasillos con Aitor, ir a Maquillaje a que le pongan pelucas o a que le pinten las uñas».

Cine y palomitas con su hija

El actual trío Bustamante no se convertirá en cuarteto. Paula sigue negando la posiblidad de un nuevo hijo y prácticamente ya la descarta del todo. Dice sentirse completa haciendo «planes de chicas» con Daniella, que se ha hecho mayor y ya no rechaza entrar en un centro comercial. «Nuestro plan favorito es ir al cine, comprarnos el cubo más grande de palomitas y ponernos moradas».

Con su marido, que no para de viajar, se comunica a base de videollamadas, mensajes, fotos... «Mándame algo de la niña», es el estribillo que más repite el cantante en privado. Busta y Paula, que ya llevan casi 12 años de convivencia, han intercambiado recientemente los papeles. Él ha interpretado un papelito como actor en ‘Amar es para siempre’. Y ella aparece en un vídeo al volante de un coche cantando a voz en grito ‘Como yo te amo’. «Formaba parte de una broma muy simpática que hemos hecho mucha gente», aclaró el martes la actriz. Lo de David no ha sido una broma, sino un cameo. Paula le ayudó a repasar el texto en casa y le limó algunos tics exagerados. «Yo le decía: dilo como si me lo dijeras a mí... Pero no se le da nada mal. Así que si uno de los dos se tiene que pasar al bando del otro, por vuestro bien, que sea él al mío, ja, ja, ja».

La actriz acaba de abrir un paréntesis laboral. «Llevo ocho años seguidos trabajando y ahora me conviene parar y ver a mi hija todos los días». La pregunta diaria de Daniella al acostarse es: «Mamá, ¿mañana cuando me despierte te veré? ¿Y me vendrás a recoger al colegio?». «Y yo ahora por fin puedo contestarle que sí», relata Paula emocionada. «Conociéndola, ese paréntesis no pasará de quince días», ha replicado Bustamante. Pero ella insistió el martes en que va en serio, que no piensa volver a actúar hasta el año que viene... «Y yo no os engaño nunca».