Una pequeña película de animación sobre la misantropía

Una pequeña película de animación sobre la misantropía
MIGUE FERNÁNDEZ
Crítica

El crítico de cine de SUR analiza la cinta 'Memorias de un hombre en pijama', proyectada este sábado en el Festival de Málaga

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

¡Quién pudiera! Trabajar desde casa y sin tener que vestirse. Ese es el punto de partida de 'Memorias de un hombre en pijama', una cinta de animación -la única a concurso en la sección oficial de esta edición- que adapta las tiras cómicas que el dibujante Paco Roca (Premio Nacional de Cómic) realizó para el periódico 'Las Provincias' y que el director Carlos Fernández de Vigo ha convertido en película. Un relato para adultos que evoluciona de la comedia a secas a la comedia romántica y que cuenta con un prólogo y un epílogo con personajes reales en el que Raúl Arévalo y María Castro asumen los roles de la pareja protagonista.

El punto de partida recuerda a aquel Woody Allen de 'Desmontando a Harry'. No solo por las neuras de este soltero en pijama, sino también porque el propio dibujante es el protagonista de la película y se dedica a contar en sus tiras cómicas sus propias experiencias con otras personas. Un pequeño filme que entretiene. Sobre todo por su capacidad para no extenderse sin necesidad. Un pecado cinematográfico demasiado habitual en estos tiempos. Fernández de Vigo se desprende de lo que no funciona y y concreta en 70 minutos la historia de este dibujante misántropo al que la felicidad lo que dura un sueño. Lo que tarda en darse cuenta que la vida y el amor no se puede vivir siempre en pijama. Un relato sobre la creación artística y los estereotipos de las relaciones de pareja, pero que, como tantas cintas, no se separa de los convencionalismos sociales.

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