«La línea entre la televisión y el cine es cada vez más delgada»

Laura Baena y Maggie Civantos, en la terraza del hotel Málaga Palacio./Fernando Morgado
Laura Baena y Maggie Civantos, en la terraza del hotel Málaga Palacio. / Fernando Morgado
Málaga en español

Fue un domingo de cárceles y también de huidas, como la que relata el documental 'Lado B' del joven malagueño Ricardo Yebra

FERNANDO MORGADO

El viernes hubo que refugiarse de la lluvia en el Teatro Cervantes y menos de 48 horas después todos evitan el intenso sol que baña la terraza del hotel Málaga Palacio, que en estos días se convierte en el escenario de un continuo baile de periodistas, actores, directores y jefes de prensa. Ron Perlman pide una pausa para fumarse un cigarrillo y, de paso, admirar descaradamente el 'look' de Juana Acosta, que debió ser la primera en llegar a la última planta del hotel en la mañana del domingo porque se aseguró un lugar a la sombra. «Dame cinco malditos minutos, el mundo seguirá girando», decía a la mujer que lo acompañaba el actor americano, al que le salió su vena 'Hellboy'. De pronto llega en tromba –y con retraso– el equipo de la serie 'Vis a vis', y mientras Najwa Nimri busca un mechero –la terraza es el paraíso de los fumadores–, las protagonistas malagueñas de la serie, Laura Baena y Maggie Civantos, atienden a este periódico sin poder tomarse un respiro.

Ambas desearían tener tiempo para hacer de cicerones de sus compañeras de reparto, entre las que se encuentran también Berta Vázquez e Itziar Castro, pero el horario que impone el festival es ajustado. «Me enorgullece que gente que nunca ha estado en Málaga se quede asombrada con la ciudad», asegura Baena, a lo que Civantos añade: «Ojalá pudiéramos llevarlos a comer espetos».

La relación entre las dos protagonistas malagueñas de 'Vis a vis' se refuerza en la tercera temporada, que se estrenó ayer

Apenas hay ningún rasgo malagueño en el acento de Civantos, de 33 años –no así en el de Baena, de 51–, que ha visto cómo 'Vis a vis' la convertía en una estrella. Y todo sin salir de la pequeña pantalla. «La línea entre las series y el cine es cada vez más delgada», apunta la actriz. «Ocurre en España y a nivel internacional. Hay muy buenas producciones que no tienen nada que envidiar a muchas películas, y es el caso de 'Vis a vis'. Tiene una gran calidad técnica e interpretativa, muestra valentía y se es fiel a lo que se está contando», explica Civantos.

La legión de seguidores con los que cuenta la serie –conocida como 'Marea amarilla'– ha sido uno de los motivos que han llevado al canal Fox a continuar la historia de las reclusas de Cruz del Sur tras la negativa de Antena 3 a rodar una tercera temporada. Ayer se pudo ver un adelanto de la misma en el Teatro Cervantes, donde los 'fans' del drama carcelario encontraron algunas pistas de lo que les espera a partir del 23 de abril.

Cambio estético

Para empezar, una serie más oscura, si cabe. «A nivel estético es un cambio hacia algo más cercano al cómic, incluso futurista. Siempre ha sido importante la estética en la serie, que ha madurado con los artistas que la creamos. Se ha apostado por llevar la imagen a un punto mucho más atrevido, pero dentro del universo particular de 'Vis a vis'», comenta Maggie Civantos, que adelanta que en las tramas siguen pasando «las mismas barbaridades».

«Macarena lo ha perdido todo, incluso el miedo», explica Civantos sobre su personaje

Entre la segunda y la tercera temporada hay una elipsis temporal y un cambio de localización que provoca que la lucha de poder entre los personajes comience de cero. Macarena, interpretada por Civantos, tendrá una gran aliada precisamente en la otra malagueña del reparto, Laura Baena, que interpreta a Antonia. «Mi personaje empieza arrimadito a Macarena, es casi su guardaespaldas. Al principio la veía como una niñata, pero ha demostrado que es una líder y todas la apoyamos. Antonia se comporta con Macarena como una madre que ve que su hija se está perdiendo. Es un personaje muy pasional», explica Baena.

La deriva de Macarena Ferreiro ya es irreversible, como explica la propia Maggie Civantos. «Está en un punto radical y sus valores se han diluido totalmente. Lo ha perdido todo, incluso el miedo. Es consciente de que no va a salir de la cárcel y solo busca sobrevivir dentro. A pesar de todo, siempre hay un punto de luz en ella, porque le pesan los remordimientos», aclara la joven actriz malagueña.

De Marbella a la Patagonia

Otro joven talento local, Ricardo Yebra, debía estar ayer en una escala de 24 horas en Moscú para luego llegar hasta Japón, pero en su lugar se encontraba en los alrededores del Teatro Cervantes, nervioso antes del estreno de su cinta 'Lado B' en la sección oficial de largometrajes documentales. La llamada del Festival de Málaga, su tierra, privó al marbellí del viaje a la tierra del sol naciente. «Es el primer festival al que asisto y estoy como pez fuera del agua. Solo espero conocer a gente con experiencias parecidas a la mía y empaparme de todo lo que pueda. No tengo ninguna expectativa más», explica Yebra, de tan solo 27 años.

Yebra, de tan solo 27 años, compite en la sección oficial con una historia que transcurre en la Patagonia

'Lado B' cuenta la historia de una huida y a su vez es el resultado de una 'escapada' de Yebra a Latinoamérica cuando tenía encarrilada su vida personal y profesional en Madrid. «Me di cuenta de que quería cambiarlo todo», apunta. Eso le une a la protagonista de su película, Jacqueline, una mujer a la que conoció mientras él trabajaba como profesor en Puerto Cisnes, en Chile, y que decidió cambiar la capital por una vida más tranquila para su hijo en la Patagonia. «Empecé a grabar desde un interés estético y fui descubriendo que había una historia y unos personajes para contar algo más y no tener solo un vídeo bonito», comenta el joven.

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