«Hay demasiados festivales que exhiben películas y pocos con un mercado como Málaga»

El director del Festival de Málaga, en el patio de butacas del Teatro Cervantes, principal escenario del festival. /P. H.
El director del Festival de Málaga, en el patio de butacas del Teatro Cervantes, principal escenario del festival. / P. H.

Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga Cine en Español

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Después de pilotar la mayor renovación del Festival de Málaga con su salto internacional al cine en español el pasado año, el director del certamen, Juan Antonio Vigar, afronta desde mañana la edición en la que el cine iberoamericano irrumpe definitivamente, tanto en su sección oficial como en sus principales escaparates, caso del premio Málaga SUR al director del momento, el mexicano Guillermo del Toro. La renovación viene además marcada por la ampliación de la zona industrial con los mercados y foros de coproducción que, según explica el responsable, son los que garantizan el futuro de un festival que sigue conservando su buen olfato para descubrir talentos.

–¿El cine latino parece que ya ha descubierto el Festival de Málaga?

–Pues creo que sí. En 2017 nos incorporamos al mundo iberoamericano y es normal que en una primera edición todavía no tuviéramos la visibilidad necesaria. Este año hemos hecho un trabajo muy proactivo, visitando los principales mercados latinoamericanos. Y han visto en Málaga una magnífica vía de entrada a España y Europa. Y prueba de ello es el incremento de títulos, ya que hemos doblado las películas recibidas.

–¿El festival empieza de nuevo?

–Los proyectos culturales como este festival tienen que reformularse cada cierto tiempo para seguir vivos. Tenemos un largo camino andado y el respeto del cine español. Y ahora emprendemos ese mismo camino en el ámbito latinoamericano. Es una etapa nueva para un festival que ha pasado al ámbito internacional.

Viendo la programación, con los nombres de Guillermo del Toro y J. A. Bayona, da la impresión que los homenajeados destacan más que la propia sección oficial.

–Hay un hecho objetivo. Del Toro es el ganador de los premios Oscar hace unas semanas y Bayona es nuestro director más internacional. Pero no hay que contraponerlo a la sección oficial que discurre por otro camino y cuenta con nombres consagrados como David Trueba y Mateo Gil, o en el ámbito latino, el cubano Ernesto Daranas. Otros cineastas aportan un talento emergente que no es mejor ni peor, sino distinto. La selección del concurso tiene identidad propia.

Pero esa identidad propia sigue muy volcada en el descubrimiento de nuevos talentos.

–Esa es una, la otra es ser útil al cine en español mostrando todo lo que se está haciendo. El año pasado no tuvimos comedias porque no se hacían y esta edición hay varias porque se han vuelto a rodar. Nuestro objetivo es equilibrar para mostrar la diversidad y el talento. Y en el caso de los directores jóvenes, buscamos lo mejor y hasta ahora hemos acertado al encontrar óperas primas maravillosas como 'Stockholm', '10.000 km', 'Carmina o revienta' o 'Verano 1993'. Y este año hay un conjunto de óperas primas que se pueden ganar el afecto de la crítica y el público.

En el ámbito latino tampoco hay grandes nombres. ¿Sigue costando traer directores consagrados?

–Ernesto Daranas y Gerardo Chijona son cineastas importantes en Cuba, y Valeria Bertucelli es su primera película, pero es una actriz de peso en Argentina. Luchamos por traer lo mejor que podemos encontrar.

–¿Cómo fichó al director del momento, Guillermo del Toro, para el premio Málaga SUR?

–Pues proponiéndoselo. El homenaje se cerró en el Festival de Sitges –pasado octubre–, donde hablé con Guillermo y nos dijo que sí. Además, allí vimos su película 'La forma del agua' e intuimos que iba a estar en los Oscar. Y la noche de los premios nos llevamos una gran alegría. Por él y porque su presencia en Málaga será su primera visita a España tras los Oscar.

El Festival de Málaga afronta la edición de la irrupción definitiva del cine latinoamericano en su sección oficial, a la vez que refuerza su área industrial como aval de futuro

Otro de los directores premiados es J. A. Bayona. Pero se le ha criticado por darle una retrospectiva cuando solo tiene tres películas.

–Ya teníamos cerrado el Premio Málaga SUR, por lo que le sugerimos el galardón Retrospectiva y le pareció bien. Pero no es tanto el apellido del premio, sino darle el reconocimiento que se merece por su talento, trayectoria y llevar nuestra industria al nivel internacional.

–¿Un segundo premio Málaga SUR se lo han planteado?

–Todo es posible, pero queremos mantener nuestros galardones.

No equivocarse

–¿La doble Biznaga de Oro que otorga desde el año pasado el festival al cine español, por un lado, y al latino, por otro, resta efectividad?

–Quisiera saber los argumentos que avalan el hecho de que le resten, porque nadie ha sabido decírmelo...

«Hay días que podríamos triplicar el aforo del teatro Cervantes, aunque no me quejo porque el festival es grande pero controlable» nuevas salas para el festival

«Hasta ahora hemos acertado al encontrar óperas primas maravillosas» festival de debutantes

Pues divide y devalúa el premio.

–En la experiencia del año pasado, premiamos dos películas que han sido importantísimas en su ámbito de referencia. La Biznaga aupó 'Verano 1993' a uno de los filmes del año en el cine español, mientras que la cubana 'Últimos días en La Habana' ha llevado la marca Málaga a muchos festivales y sigue nominada a los Premios Platino. Al hacer esa valoración seguimos sin encontrar elementos negativos a la doble Biznaga. Pero todo es analizable y reformulable.

El cine hecho por mujeres está en una de cada tres películas seleccionadas. ¿Es reflejo del mercado o también hay más sensibilidad?

–Es evidente que se hacen menos películas por mujeres que por hombres, pero nosotros hemos querido que, en situación de igualdad, calidad y planteamientos narrativos, ser militantes para que la mujer gane visibilidad y posicionamiento en la industria. Que el talento ha sido el principal impulsor queda claro en los documentales a concurso, donde de 17 largometrajes once son de mujeres que se lo han ganado por méritos propios.

Los mercados tienen este año una presencia abrumadora, pero es una apuesta que no llega al público.

–Hay demasiados festivales que exhiben películas y pocos que tienen un mercado como Málaga. El ciclo de un filme no puede acabar en el día que se proyecta, sino que hay que ayudarlo a su venta. Y eso solo se logra con un área de mercados que atraiga compradores y distribuidores. Esto no despertara un gran interés mediático, pero son los cimientos más sólidos que le podemos dejar al festival. Si no lo hacemos así, honestamente creo que nos equivocaríamos. Y yo no quiero cometer errores con el festival.

«Tras la experiencia de 2017, seguimos sin encontrar elementos negativos a la doble Biznaga de Oro» un gran premio dividido

–¿El mercado también puede acabar atrayendo a nombres consolidados a la sección oficial?

–La Berlinale no se entiende sin el European Film Market ni Cannes sin el Marche du Film, y ambos mercados alimentan la programación de estos festivales. Nosotros este años vamos a apoyar en el Work in Progress 22 proyectos y en el MAFF , 18 proyectos de realizadores emergentes, que a la vuelta de unos años pueden ser los nuevos nombres del cine iberoamericano. Y pueden volver a Málaga como nombres consagrados. Hay que sembrar, para recoger después.

Los escenarios del festival se quedan en ocasiones pequeños. ¿Se necesita un Cervantes mas grande?

–Hay días que podríamos doblar y triplicar el aforo actual del teatro. Pero no me quejo, porque disponemos de espacios consolidados que el público busca. Esto nos permite mantener un festival grande, pero controlable. Si en el futuro podemos ganar alguno más, será bienvenido.

–¿En qué está pensando?

–Siempre estoy pensando cosas, pero hasta que no se materializan no me quiero salir de la ruta por exceso de velocidad.

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