Diario Sur

El vanguardista que hacía películas de Parchís

Un fotograma del documental.
Un fotograma del documental. / SUR
  • Un documental rescata hoy la ecléctica trayectoria del cineasta Javier Aguirre

Con su segundo cortometraje, una producción apenas casera, se llevó la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián. ‘Pasajes tres’ (1961) emergía como una experiencia insólita en el cine patrio, vanguardia y experimental, inclasificable. Javier Aguirre se presentaba como un autor capaz de acaparar durante toda una jornada la atención y los halagos de François Truffaut. Con ‘Playa insólita’ (1962) firmaría un proyecto de marcado corte surrealista, un cuadro de Dalí en movimiento.

Y después de haber dado al espectador algunas de las películas más inclasificables del cine español, Aguirre saltó al cine comercial. Y puesto a dar el paso, lo dio con todas las consecuencias, como explica él mismo, dirigiendo desde películas del destape hasta algunas de las aventuras del grupo musical para niños Parchís, pasando por los escarceos cinematográficos de Martes y Trece y Los Bravos. Una trayectoria ecléctica que desfila en ‘(aguirre)’, el documental que hoy se proyecta en los pases especiales del festival.

“Es estreno absoluto. Ni quiera yo la he visto en cine”, presenta el director de ‘(aguirre)’, Antonio Peláez sobre la cita que hoy cierra la sección documental del certamen. La propia película reivindica el carácter experimental de Aguirre, desde el montaje hasta la estructura de la narración. “Quería ser un cierto espejo de lo que fue ese movimiento de vanguardia y al mismo tiempo actualizarlo. Es necesario plantear que el cine no es solamente narración, sino que hay otra serie de artistas que buscaban el arte por el arte, como el caso de Javier, y eso es lo emocionante”, sostiene el realizador.

Peláez recuerda el momento del documental en el que Aguirre defiende: “Si voy a hacer el cine comercial voy a hacerlo comercial de verdad, dejando atrás mi personalidad” Y a ello se puso, con la salvedad de que no dejó un territorio para adentrarse en el otro, sino que dejó ambos frentes abiertos. “Javier ha sabido mantener paralelas esas dos facetas. Su película ‘España insólita’ es uno de los documentales más vistos en la Historia de España, pero se dio cuenta que no había forma de mantenerse económicamente con ese tipo de proyectos y acto seguido rodó ‘Los chicos con las chicas’ con Los Bravos”, rememora el director del documental.

“El mismo año que hizo una de sus películas de París realizó ‘Vida/Perra’, que constituye el primer monólogo en largometraje del cine español, protagonizado por Esperanza Roy. Tanto es así, que ambas películas se las hizo el mismo productor. Y firma como Javier Aguirre ambos proyectos. No tenía necesidad de esconderse ni de buscar un seudónimo, porque ponía al servicio de las películas más comerciales lo que había investigado en sus proyectos más personales. Y, al mismo tiempo, aprovechada los restos de esas películas para sus rodajes más experimentales”, acota Peláéz.

“Él sabe que sus películas son para un público minoritario, es consciente de que no son películas para todo el mundo y ni se preocupa por darles difusión. Cree que el público de esas películas las verá en su entorno natural, que es el cine”. La nueva cita con Aguirre es hoy, a las cinco de la tarde, en el Echegaray.

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