Ruibal, el secundario con suerte

Fotograma de ‘Ruibal, por libre’, que se estrena esta tarde en el marco del certamen.
Fotograma de ‘Ruibal, por libre’, que se estrena esta tarde en el marco del certamen. / SUR
  • César Martínez Herrada revisa tres décadas de trayectoria del músico gaditano

  • El Festival de Málaga estrena hoy la producción que lleva a la pantalla el guión del recordado cineasta malagueño Pablo Cantos

Aquel niño nacido en el Puerto de Santa María se asomaba a la bahía para prometerse a sí mismo que algún día conocería la capital. Después llegaron Sevilla, Madrid, el mundo. Y aquel niño siguió agarrado a la guitarra, a los libros, a sus versos en forma de canción. Y al pasar del tiempo, con 35 años de carrera musical a sus espaldas, el título del documental que repasa su trayectoria no puede ser más ilustrativo: ‘Ruibal, por libre’.

La cinta se estrena hoy (auditorio del Museo Picasso Málaga, 18.00 horas) entre los pases especiales del festival y trae a la memoria la figura del cineasta malagueño Pablo Cantos, al que encontró la muerte en mayo de 2015 para no dejarle terminar el guión de esta película. Cantos iba a colaborar de nuevo con César Martínez Herrada, con quien ya había trabajado en el documental ‘Objeto encontrado’.

Martínez Herrada se pone detrás de la cámara para templar la vida y la obra de Javier Ruibal, que en los compases iniciales del documental alude a los «personajes secundarios» que desfilan por sus canciones para definirse luego a sí mismo como «un secundario con suerte». Una fortuna que Ruibal siempre ha combinado con el «saber vivir» que aprecia en quienes, como él, vinieron al mundo en la Tacita de Plata.

Porque, desde muy pronto, Ruibal tomó una decisión respecto a su carrera musical: «Iba a hacer todo lo que a mi capricho le viniera en gana». Así emergió a mediados de los 80 como un cantautor con un pie en cada orilla del Estrecho, el más andalusí de los músicos poetas, que entregaba al estudio su primer disco, ‘Duna’ (1983).

Ruibal recupera en la película aquellos inicios junto a escritores como Juan José Téllez y Felipe Benítez Reyes. Le siguen en el metraje músicos como Luis Pastor, Kiko Veneno, Martirio, Javier Krahe, Miguel Ríos y Muchachito. Con ellos el documental recuerda el hito que supuso para la música popular española de las últimas décadas el lanzamiento de ‘Pensión Triana’ (1994), un disco en directo grabado en estudio con público, inscrito en la senda de los grandes renovadores conscientes del peso de la tradición.

El tópico del cantautor

Porque Ruibal quería sacudirse en cada estrofa el «tópico de cantautor» con una obra festiva, integradora y libre. Por libre. La libertad y el rigor que parecen haber heredado sus hijos, Javier y Lucía, músico el primero y bailaora la segunda, que comparten escenario con Ruibal, como muestran varias secuencias del documental.

Esa faceta más personal surge como una de las «capas» en las que se plantea ‘Ruibal, por libre». Así lo explica su director: «La película está estructurada en distintas capas: una tiene que ver con los discos y la carrera de Javier; otra, con los lugares y los sonidos que le han marcado y otra, con la persona».

Para Martínez Herrada, Ruibal se presenta como «el número uno en cuanto a creación artística» y, cuando escucha la pregunta sobre su menor popularidad respecto a otros compañeros de generación, esgrime: «¿Qué es eso de la popularidad? El éxito (de Ruibal) es que tiene público allá donde va. El gran éxito es su obra, que es universal. La popularidad es un término vacuo. El éxito es tener una obra y que allá donde presentes, llenes el auditorio, sea de 50 o de 500 personas».

Martínez Herrada confía además en que el documental –participado por Canal Sur– ayude a divulgar la obra de Ruibal entre los más jóvenes. Y puestos a hablar de futuro, mantiene abierta la puerta a nuevos proyectos a partir de textos de Pablo Cantos: «El que se haya marchado Pablo no quiere decir que no hagamos más cosas juntos». Así que habrá que estar atentos.

El certamen abre el diario en imágenes de Bigas Luna

El sonido contra el papel llega a este lado de la pantalla mientras una mano invisible escribe que, entre los años 2000 y 2007, Bigas Luna rodó más de 600 horas de «vivencias, anécdotas y textos poéticos». Un metraje en el que el cineasta se convertía en protagonista de su propia narración, «de lo que definía como un proyecto verista sin guión ni decorados» anuncian los primeros minutos de ‘Bigas x Bigas’, el documental firmado por Santiago Garrido a partir del material filmado por el cineasta fallecido el 6 de abril de 2013.

Ya en la secuencia inaugural, la voz en ‘off’ de Bigas Luna anuncia: «Un diario que quiero hacer en imágenes porque lo de escribir me da cada día más pereza».

El amor, el mar, las tetas, el Mediterráneo, la buena mesa y otras «obsesiones» del cineasta van desfilando por una cinta que muestra a Bigas Luna rodeado de familiares, amigos y compañeros de profesión, sobre todo, actores. Penélope Cruz, Silvia Abascal, Jordi Mollá, Candela Peña y Leonor Watling, entre otros, comparten anécdotas y confidencias con el director de ‘Las edades de Lulú’, ‘Jamón, jamón’, ‘La camarera del Titanic’ y ‘Son de mar’, entre otras películas.

‘Bigas x Bigas’ comparecía en los pases especiales del certamen tras haberse presentado en el Festival de San Sebastián en una jornada que también ofrecía en las proyecciones fuera de concurso el documental ‘Por humor a la música’ de Álvaro Begines. Por su parte, en la sección oficial a concurso se proyectaba el largometraje documental ‘Los ilusionistas’, dirigido por Mario Jacob, sobre una experiencia didáctica de teatro con títeres en escuelas rurales de Uruguay.

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