Padilla corta una oreja en su reencuentro con Málaga

Vuelta al ruedo de Padilla
Vuelta al ruedo de Padilla / Hugo Cortés

La afición se quedó sin ver en su plenitud a Ferrera, que tuvo el peor lote, mientras que El Fandi estuvo afanoso y destacó en banderillas

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Tras cuatro años de ausencia, Juan José Padilla se reencontró este domingo con el público de La Malagueta y lo hizo con triunfo, ya que cortó la única oreja de un festejo marcado por la descastada corrida del Pilar. El de mejor condiciones cayó en manos del diestro jerezano, quien en una faena bullidora y entregada, conectó con un público bonancible y que en todo momento estuvo de parte del matador como se demostró en la calurosa vuelta al ruedo que dio con el trofeo en una mano y en la otra esa bandera pirata que se ha convertido en un símbolo vinculado a Padilla desde que lleva el parche que tapa el ojo que un toro le arrancó en Zaragoza. La afición de Málaga se quedó sin ver la mejor versión de Ferrera, uno de los diestros que mejor está andando esta temporada, donde ha cuajado faenas importantes en plazas de relevancia como Sevilla o Madrid; y no se pudo disfrutar de su toreo porque al extremeño le tocó el peor lote de la corrida y sólo dejó algunos retazos de su torería. El Fandi estuvo afanoso durante toda la tarde y destacó en su fuerte: las banderillas. Los espadas compartieron los garapullos en los tres primeros toros.

Ficha del festejo

Lugar
Plaza de toros de La Malagueta
Ganadería
Toros del Pilar, bien presentados, descastados y mansos. El más manejable el cuarto. Bravo el primero en el caballo y cumplidor el tercero ante los del castoreño.
Toreros
Juan José Padilla (teja y oro con los cabos en negro): ovación y saludos y oreja; Antonio Ferrera (turquesa y oro con los cabos blancos): ovación tras aviso y silencio tras aviso; El Fandi (azul marino y oro con los cabos blancos): ovación tras aviso y palmas.
Incidencias
Segunda de abono de la feria taurina. Media entrada en tarde de calor. Presidió Ildefonso Dell´Olmo, que estuvo bien. Primera corrida del V Desafío Taurino, la segunda será el martes con la de Fuente Ymbro, por ello en el centro del ruedo se pintó el hierro de la ganadería del Pilar.

Juan José Padilla tocó pelo en el cuarto. Recibió a ‘Sombreto’ con una larga cambiada en el tercio y luego intentó el toreo a la verónica con una rodilla en tierra con más voluntad que lucimiento. Fue protestado el burel por su falta de fuerza tras entrar al caballo. En banderillas, el jerezano cumplió, aunque colocó los rehiletes a toro pasado. Brindó al público un trasteo iniciado sentado en el estribo con un muletazo por alto al que siguieron tres derechazos de rodillas en corto, que tuvieron emoción y metieron al público en la faena. El animal se vino arriba y fue pronto y con un trote alegre a la muleta de Padilla, quien le instrumentó una faena en su estilo, sin apreturas, siempre a media altura y donde hubo ligazón. Concluyó con molinetes de rodilla y desplantes. Más allá de los gustos personales sobre su toreo, no cabe duda de la entrega y la honradez de un torero que cada tarde da lo mejor de sí. Mató de una estocada y el público pidió la oreja concedido; una parte del respetable quiso ir más allá e incomprensiblemente solicitaron un segundo trofeo. En este sentido, no está de más recordar que La Malagueta es una plaza de primera, no un coso de talanqueras.

El primero de Padilla fue un toro bravo en el caballo, donde se empleó con clase en dos puyazos de Antonio Núñez ‘Alventus’, en los que se le pegó fuerte a ‘Bilanito’. Una circunstancia que el animal acusaría a lo largo de la lidia. Banderillearon los tres espadas con solvencia. En la faena de muleta a Padilla no se le vio en ningún momento confiado con el toro y estuvo hasta cierto punto apático. Lo intentó por ambos pitones pero sin lucimiento. Dejó una estocada casi entera y necesitó de un golpe de descabello.

Precedido por el aval de sus éxitos en otras plazas, los aficionados tenían puestas grandes esperanzas en ver cuajar un toro a Antonio Ferrera en La Malagueta. Pero no pudo ser y habrá que esperar a otra ocasión. En su primero, el extremeño no se pudo estirar con el capote. El toro sacó genio más que clase en el caballo y en banderillas esperó. Compartieron rehiletes los tres matadores, pero en el segundo par, Padilla salió trastabillado del encuentro y Ferrera, visto que el toro no ayudaba, desistió de poner el tercero. ‘Médico’ llegó a la muleta parado, con la cara siempre alta y sin entregarse. En los primeros compases, el burel se quedó muy corto por el pitón derecho; el matador se echó la muleta a la izquierda y cinceló algunos muletazos sueltos preñados de torería y buen gusto. Volvió a la derecha y a base de exponerle y aguantarle le robó varios pases de gran calidad. Faena de valor, temple y la madurez de un torero en pleno estado de gracia, aunque en Málaga sólo se pudo degustar una pequeña ración de su tauromaquia. Dejó un pinchazo y un bajonazo.

Dos buenas verónicas

En el quinto, un animal con 620 kilos de peso y de nombre ‘Mirante’, Antonio Ferrera dibujó un par de buenas verónicas. Desistió de banderillear al percatarse de que no era un animal para el lucimiento y en la muleta lo intentó por ambos pitones a base de valor y conocimiento, logrando algunos muletazos estimables. Dejó una media estocada caída que escupió el toro, una estocada casi entera y seis golpes de descabello.

Volvía también a Málaga tras unos años de ausencia El Fandi. Salió con ganas el granadino, quien recibió a su primero con una larga cambiada en el tercio y, ya de pie, le enjaretó un buen ramillete de verónicas y una media, ganándole terreno al burel. A ‘Huracán’ se le cuidó en el caballo porque no estaba muy sobrado de fuerzas. Volvieron a banderillear los tres espadas con solvencia, aunque con bastante discreción ya que no fue un tercio brillante. El granadino brindó al público una faena siempre a media altura, ante un toro con la cara alta y que se echó en tres ocasiones antes de que pudiera entrar a matar, Dejó media estocada tendida y el animal se echó.

En el último del festejo, nuevo recibimiento con una larga cambiada en el tercio junto a la puerta grande. El Fandi banderilleó con solvencia, aunque clavó siempre a toro pasado, destacando el cuarto par, al violín. Con la muleta, voluntad, muchos pases y poco más ante un toro sin opciones. Mató de media tendida algo desprendida.

Temas

Toros

Fotos

Vídeos