530 motivos para divertirse

La romería, a su paso por calle Larios
La romería, a su paso por calle Larios / A. Cabrera
La contraferia

Una verdadera multitud de gente acompaña a los primeros actos de la feria de este año

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Cuentan los que tuvieron oportunidad de ver las perseidas por la zona de los Montes de Málaga que hubo momentos de gran belleza y plasticidad en la noche que abría la fiesta malacitana. Tuvieron más suerte que los que nos quedamos en el litoral para ver los fuegos, dignos de un pueblo más o menos grande, pero no de una gran ciudad. Siempre he sido contrario a las medias tintas, o se puede o no se puede, o se hace o no se hace... Si los fuegos no son de verdad un gran espectáculo, a otra cosa mariposa y destinemos el dinero, que son caros, por cierto, a otro espectáculo. Menos mal que la noche se salvó por las ganas de jaleo que había, por lo bonita que estaba la ciudad toda llena de gente surgida de todos los confines.

Allí, en la playa, LaMari hizo un precioso pregón cargado de vivencias propias con homenajes a la vida y a las personas. Se acordó de la gente que le ha impactado, que ha sido parte de su existencia, e incluso de quien ella considera que le salvó la vida, como el caso del admirado Emilio Alba, oncólogo malagueño de fama internacional. Fue una noche de brillo, el pregón, y de cierta decepción, los fuegos, que además tuvieron una excesiva intermitencia.

Un gran pregón y unos fuegos mediocres dieron la bienvenida a la feria con Málaga entera en la calle

Las terrazas llenas de gente, las calles atiborradas, merecieron una mejor exhibición pirotécnica. No sé si fue culpa de la empresa o de la precariedad de medios, pero de una forma u otra hay que devolverles su brillo y esplendor totales, y, repito, un anhelo que no se cumple: que la música que acompaña a esos fuegos pudiera escucharse en algunos puntos del Centro, que no basta con la señal de televisión, que como se sabe tiene unos segundos de ‘diferencia’ con lo que ocurre en directo.

1987, la Feria del V Centenario, tuvo posiblemente el mejor cartel de la historia

Y tras una larga noche, una mañana temprana para que la bandera de Málaga paseara por las calles de la ciudad ante la mirada de miles de personas, que contemplaron una romería urbana que tuvo su reactivación a la vez que la feria retomó nuevas fuerzas para salir del tono y el riesgo de mediocridad y merdelloneo que suele bordear siempre a este tipo de eventos multitudinarios, donde el alcohol es acompañante habitual, se quiera o no. ‘Coco’, Javier Jurado Carmona, fue el elegido y bien que disfrutó.

Esa romería volvió a ser parte de la feria de la mano del grupo de amigos de La Pringá, que tanto hicieron por su revitalización. 1887 vivió el IV Centenario de la entrada de los Reyes Católicos y se reinventó la Feria de Agosto. 1987 vivió el VCentenario y sin duda el comienzo de una nueva etapa de esplendor de nuestros festejos. Era necesario. Ahí, entre el esfuerzo y la suma de lo privado y de los público, la Feria de Málaga salió del socavón en el que se había sumido en la indefinición de los finales de los 70 y comienzos de los 80 del pasado siglo. Por cierto, mención especial merece el que ha sido uno de los mejores carteles de la Feria de Málaga: el realizado por Eugenio Chicano ese año, quien escenificó como pocas veces puede hacer alguien en una inolvidable obra de arte lo que se celebraba y el mensaje que se quería trasmitir, con las figuras de Isabel y Fernando y una tercera persona, excelente silueta de mujer picassiana. Cuando todo el mundo se empeña en que algo salga bien, al final se consigue. Como se consiguió. Y miren que era difícil, porque la feria venía con un cornalón de pronóstico crítico...

Puede que haya pasado un mundo, pero en realidad es que la cosa fue anteayer como aquel que dice, al menos es lo que nos parece a los que tuvimos la suerte de ver la enorme transformación que nuestras fiestas tuvieron, que continuaron a finales de los 90 con el real actual, otro logro importante, que ahora además tendrá una permanencia en el tiempo que hará que las obras que se realizan no sean efímeras para apenas diez días de vida. Hay ciudades como Fuengirola o Torremolinos donde las casetas de su real de la feria tienen vida a lo largo de todo el año, con actividades programadas. Es una oferta nueva de ocio a las que ya existen, porque sin duda se puede convertir, Cortijo de Torres, en punto de encuentro en no pocas épocas del año.

Había expectación también por ver el comportamiento del real. Es verdad que era noche de sábado, y la ‘temperatura’ se tiene que tomar en días ‘normales’, pero la afluencia de público fue también enorme. Hace 530 años que se celebró la ‘primera’ feria de agosto. Los malagueños tenemos 530 motivos para divertirnos. Sigue la fiesta...

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