Diario Sur

Una feria de tarde

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Ambiente tranquilo. El calor obligó ayer a beber más y llegar algo más tarde, aunque no faltó en ningún momento la mejor esencia de la Feria de Málaga. / Daniel Pérez

  • El calor retrasa las aglomeraciones hasta pasada la hora de comer, en una jornada protagonizada por los jóvenes y por la parte alta del Centro de la ciudad

Ya amenazaba con venir el miércoles, pero finalmente no fue hasta ayer cuando el terral se convirtió en el protagonista de la Feria de Málaga, subiendo el mercurio hasta temperaturas cercanas a los 35 grados. Un protagonismo, el de este caluroso viento, que incluso modificó la hora de llegada del gran 'mogollón' de feriantes al Centro. Mientras que en el resto de las jornadas el primer turno de llegada (a eso de las 13 horas) había sido el más numeroso, en el caso de ayer estuvo más cerca del horario de tarde, toda vez que el calor se hizo un poco más soportable.

Fue el día, esta vez sí, de los más jóvenes. Las plazas Uncibay, Mitjana y del Teatro Cervantes, así como la calle Madre de Dios, registraron desde las 17 horas una enorme asistencia; mientras que en otros días el núcleo festivo había estado en la plaza de la Constitución o la calle Larios.

En otras palabras, esto quiere decir que el 'botellón' fue la práctica más repetida, un hecho que confirmaba cualquiera de los comerciantes de la zona. «Hoy hemos vendido más cervezas que ningún día, pero donde realmente hemos notado el cambio ha sido en el aumento de botellas de Cartojal; y ya se sabe, hay que tener cuidado con él, que con esta temperatura puede ser traicionero», comentaba entre risas Carlos, un camarero de uno de los locales de la calle Calderería.

Esta jornada de terral era idónea también para recorrer el entorno cercano de la feria del Centro, pero sin tener que estar en la calle o en bares y restaurantes plagados de gente. Ahí tiene un gran espacio el llamado barrio del Soho. Por la calle Tomás Heredia y sus aledaños es posible disfrutar de una buena comida de feria dentro del ambiente de las fiestas, pero lejos de sonidos más fuertes, calores o largas colas; o incluso La Malagueta y el Muelle Uno, opciones similares a la del Ensanche.

El día de los partidos

En plena vorágine de feria, son pocos los que se acuerdan de la situación política que vive este país; aunque ya estaban ayer los partidos para recordarlo. El Partido Popular y el PSOE organizaron ayer sendos actos tradicionales de la Feria de Málaga, en que entregan diversos premios y de paso incluyen algo de agenda política. En el caso de los primeros, el presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo, hizo entrega de los Premios Populares del Año 2016 a la Fundación Cesma y el programa Proyecto Hombre Málaga, en un acto en el que estuvieron presentes el presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, el presidente de la región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, entre otras personalidades.

Por parte del PSOE se concedió el Premio al Liderazgo Social al director de Deporte Universitario de la UMA, Pedro Montiel, por su «apoyo, entrega y promoción de esta disciplina». Montiel recibió el galardón de manos del secretario general del PSOE de Málaga y del grupo socialista en el Congreso, Miguel Ángel Heredia, y del consejero de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía, Javier Fernández.