Diario Sur

El nuevo Tabletom saca pecho en la Feria de Málaga

Tabletom, anoche
Tabletom, anoche / Francis Silva
  • El grupo local de fusión presenta a Salva Marina, su nuevo cantante, en la Explanada de la Juventud y anuncia nuevo trabajo para Navidades con motivo de su cuarenta aniversario

  • La banda de rock’n’roll Terral y Antonio Soto, descalificado del MálagaCrea Rock tras actuar como Delefants y no en solitario, las propuestas más atractivas en la segunda noche del concurso

Para muchos jovenzuelos la Explanada de la Juventud se ha convertido en una parada habitual —la única para algunos—a la hora de beber frente a las casetas del Real. Ayer este lugar dejó de ser frecuentado sólo por gente entre 15 y 30 años. Los fans más veteranos de Tabletom se citaron para ver a la querida banda, capitaneada por el nuevo vocalista, Salva Marina. No defraudaron, aunque algún que otro despistado ebrio preguntara a pleno pulmón que dónde estaba Rockberto. Marina, que ya demostró en el festival Espeto Sound ser el indicado para desempeñar este papel, señaló al cielo en numerosas ocasiones. El directo fue por momentos un agradecimiento continúo a su antecesor al micro y alma del grupo, el fallecido Rockberto. Horas antes, tres conjuntos también malagueños se enfrentarían en la batalla por uno de los premios del MLGCrea Rock 2015.

Antonio Soto, el encargado de romper el hielo la cuarta noche de ‘MLGSuena’, se presentó con bajista y batería bajo el nombre de Delefants. “Es la primera vez que tocamos juntos y nos hemos preparado el show en apenas una semana”, confesó Soto. Muchos no dieron crédito al espectáculo que dieron en su debut. La banda, una mezcla de Kings of Leon, Arctic Monkeys y Black Keys, consiguió que algunos emularan una competición de ‘air guitar’. También de ‘air bass’. El bajista, enamorado del funk y el soul, dejó prendado al público haciendo virguerías a las cuatro cuerdas. Lo curioso de este grupo además es que el vocalista canta en inglés, no lo chapurrea. Una lástima que después se supiera que los habían descalificado. “Me presenté en solitario al concurso y no admiten incorporaciones después. A mí se me ocurrió cuando me enteré que iba a ser al aire libre y en este espacio”, explicó Soto.

Recogió el testigo el conjunto local Zona Zero. Su directo, que aunó rap, heavy metal y death, consiguió que los asistentes sacudieran cabezas e hicieran pogos. Algunos incluso elevaron los cuernos al cielo. Sin embargo, la actuación dejó mucho que desear. Guturales mal hechos, entradas a destiempo… Una ristra de canciones poco pensadas en las que habían condensado demasiados ritmos. Esta especie de Hora Zulú a la malagueña destacó por momentos sólo cuando su guitarrista se dedicó a tocar en solitario. La voz principal, muy acertada para este tipo de propuestas, tampoco desentonó.

“Este trío, que nació hace cinco años bajo el nombre de Inkonscientes, ha recorrido Andalucía de punta a punta y ha ganado varios premios”. Así presentaba Jesús Sánchez a la que fue otra de las bandas más convincentes de la noche. Conoceros del buen rock gracias a grupos como Platero y tú, Extremoduro, Marea o Leño, este trío dejó claro que están a otro nivel. “A ver esas palmitas de feria”, exclamó el cantante, que no dejó que la faringitis pudiera con él. Historias de amor, de barra de bar, de lucha contra la autoridad se entremezclaron con los solos de guitarra. Se despidieron haciendo ‘rockear’ al público, que por momentos se dejó seducir también por el regustillo ska que desprende el conjunto.

Por fin, a las 1.15 de la madrugada, los Tabletom se presentaban en el escenario. Habituales en la Caseta Joven años atrás, el conjunto congregó de nuevo a cientos de malagueños. Esta vez a la fresquita. Mejor imposible. Diez minutos les bastaron a Salva Marina para demostrar que encaja a la perfección como vocalista. Entre la ristra de hits (“Cazuela de rock”, “Me estoy quitando”) apareció "Asomándome", un tema del próximo disco que pareció no disgustar al público. Tampoco “Colocando a Lola”, otra nueva canción, en la que la flauta travesera y la cola del paro son las protagonistas. Con "Sigamos en las nubes" todos inspiraron fuerte y Marina no pudo hacer otra cosa que coger aire a la par que señalar al cielo en homenaje a Rockberto. El Tabletom más bailongo y funky llegó con “La parte chunga” o “Málaga”. La despedida, entre nubes de polvo verde, llegó con “No tengo ná”. Muchos la corearon pensando en lo que les esperaba esta semana (“noches de vino tinto, mañanas de vino blanco”). Para Tabletom, que vuelve a sacar pecho tras la nueva incorporación, la fiesta sólo acaba de empezar.