Diario Sur

La Feria canta por bulerías con el Kanka

El Kanka, anoche
El Kanka, anoche / Nuria Faz
  • El artista malagueño hizo de la Explanada de la Juventud su particular tablao andaluz, en el que se entremezclaron géneros como la canción de autor, el rap, el ska, las alegrías, el funk o la bossa nova

La segunda noche del ciclo ‘MLGSuena’ se dedicaba a explorar la nueva canción de autor. Sí, nueva y de autor. Juan Gómez Kanka o ‘El Kanka’, como le gusta llamarse cuando sube a un escenario, demostró a los cientos de jóvenes concentrados en la Explanada de la Juventud que eso de coger una guitarra y echarlo ‘to’ pa’ fuera’ tiene futuro. Gómez pertenece a esa nueva hornada de cantautores (Antílopez, Rozalén, El Niño de la Hipoteca) que se dedican a alegrar la noche a quien acude a su recital.

Huye de los dramas y, de cruzarse con ellos, los trasforma en irónicas canciones que le hacen a uno hasta saltar de júbilo. Sí, saltar, porque el Kanka coquetea por breves instantes con el ska o el funk. Le acompañan además Álvaro Ruiz a la guitarra, coros e instrumentos de cuerda varios, y Juan Manin a la percusión. Y claro, aquello se acaba convirtiendo en una especie de tablao andaluz, en el que se entremezclan distintos géneros como el ska, la bossa nova o el rap.

“¡Podéis cantar!”, exclamó el artista en cuanto se subió al escenario, pasadas las 00.45 horas. Muchos, que llevaban horas al calor del ‘botellón’, le siguieron desde el minuto 0 gracias a esa capacidad suya para comunicarse con sus “boquerones queridos y añorados”. Arrancó con “Nos jodan la marrana”, una de las canciones que mejor representa el fino humor que gasta el malagueño. Así que no se cortó en cantar bien alto que sí, que el hombre que más quiere es su psiquiatra. Una patada en la boca al prototipo de cantautor coñazo.

Siguieron las letras en clave de humor con “A dietas de dietas”, que dio paso a uno de los momentos más emotivos de la noche. “Un chico de Méjico no ha parado de mandarme mensajes para que le dedicase una de las canciones a Beatriz, su novia, que es de Málaga y se encuentra aquí. Esto es “Vengas cuando venga” y va por ti, Beatriz”. Algunos, al igual que la propia Beatriz, cantarían como lo hacen los indio para invocar la lluvia (o los amores a distancia) eso de “vengas cuando vengas / ven sin salvavidas / sin paracaídas y sin afeitar”.

Un malagueño de Huelin

“Hace años escuchaba el ruido de la Feria desde la ventana de mi casa en Huelin y ahora puede que me estén escuchando mis padres”, contó emocionado momentos antes de interpretar “Lo mal que estoy y lo poco que me quejo”, probablemente el mayor hit de su primer disco. Poco después, el trío no tardaría en dejar claro que en su directo tiene cabida incluso el flamenco o el rap. ‘Manin’ lo mismo se atrevía a arrancarse por bulerías con “El banquero”, un tema propio dedicado a Rodrigo Rato, que a deleitar a los fans con su particular espectáculo de beatbox en “Me alegra la vista”.

Mientras tanto, los asistentes, algunos cerveza en mano, bailaban, saltaban, cantaban y aplaudían. No se trata sólo de las ingeniosas letras y la gracia con la que las interpreta, también tiene que ver la manera de desenvolverse ante un público rendido a frases como “Qué bello es vivir / qué lindo es amar”. También a la bossa nova de “No te veo gozar”, el funk ‘embrutesío’ en “Refunk”, la llamada “A desobecer” a ritmo de ska y el canto en favor de los “Pagafantas”.

Se despidieron como lo hacen el Kanka y sus músico en muchos de los conciertos, con una improvisada bulería, en este caso dedicada a “la Feria y a Málaga”. “Una hemorragia de placer” en la que no faltaron las palaras olé, calle Larios, cerveza Victoria, vino dulce o biznaga. Elementos que se han convertido en símbolos indispensables de la ciudad, al igual que las canciones de El Kanka en el día a día de muchos malagueños.

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