El PP podría seguir al frente del gobierno de la Diputación Provincial

El PP podría seguir al frente del gobierno de la Diputación Provincial
  • Cálculos no oficiales de populares y socialistas dan al partido de Bendodo como ganador sin mayoría absoluta

El PP podría seguir al frente del gobierno de la Diputación de Málaga si se confirman los cálculos no oficiales que a última hora de la anoche manejaban tanto PP y PSOE ya que el Ministerio del Interior, al cierre de esta edición, aún no había publicado las cifras a la espera de que el escrutinio llegara al cien por cien en la totalidad de los municipios.

Los cálculos realizados por ambos partidos mayoritarios coincidían en lo fundamental. Así, el PP se quedaría al borde de la mayoría absoluta con quince diputados –son necesarios dieciséis para gobernar en minoría–, tres menos de los que actualmente tiene en la institución provincial. Los habría perdido, según estas cifras no oficiales, en el partido judicial de Málaga (dos) y en el de Marbella (uno).

Por su parte, los socialistas lograrían once, uno más de los que tienen ahora. Un escaño que obtendrían, según esos cálculos, en el partido judicial de Marbella.

Este estudio oficioso revela que IUobtendría representación con entre uno o dos diputados (ahora tiene tres). Mientras que los nuevos partidos entrarían en la corporación provincial: Ciudadanos lograría dos actas en el partido judicial de la capital, mientras que Podemos, a través de sus marcas Málaga Ahora y Costa del Sol Sí se Puede podría obtener entre uno y dos diputados.

De confirmarse estos datos –se espera que el Ministerio del Interior los publique a lo largo del día de hoy– la Diputación tendría dos opciones: o un pacto entre las distintas fuerzas políticas para desbancar al PP o un gobierno en minoría de los populares.

El pulso por la Diputación ha sido bastante intenso durante la campaña electoral entre los candidatos ‘in pectore’ a presidirla: el popular Elías Bendodo (lleva en el cargo desde 2011) y el socialista Francisco Conejo. Ambos aspirantes han protagonizado una campaña de tinte presidencialista y han hecho miles de kilómetros en la provincia para intentar recabar apoyos.