Fernández Montes deja entrever su retirada y da por sentado un gobierno tripartito en Torremolinos

Pedro Fernández Montes (archivo).
Pedro Fernández Montes (archivo). / Salvador Salas
  • «El PP tendrá que trabajar en la oposición para ser una nueva opción dentro de cuatro años», asegura el alcalde, que ayer perdió la mayoría absoluta por primera vez en 20 años

La vara de mando del Ayuntamiento de Torremolinos, hasta ayer uno de los mayores feudos del PP en Andalucía, está en el aire. Después de veinte años de mayorías absolutas, Pedro Fernández Montes se enfrenta por primera vez a un escenario político fragmentado en el que estaría obligado a pactar y dialogar con el resto de fuerzas. Y no parece dispuesto a ello. El alcalde en funciones dejó anoche la puerta abierta a una posible retirada en su discurso tras conocer el resultado de las elecciones municipales: «En los próximos días informaré sobre mi futuro político». Su nula, cuando no pésima, relación con el resto de candidatos, a los que ha atacado durante toda la campaña –la propaganda repartida a domicilio por el PP contenía hojas y recortes de prensa contra el PSOE y Ciudadanos–, complica la permanencia de los populares en el gobierno.

El PP ha perdido en Torremolinos seis concejales respecto a 2011 y se queda con once, a dos de gobernar sin necesidad de pactos. El PSOE, con siete ediles, y Costa del Sol Sí Puede y Ciudadanos, con tres cada uno, suman mayoría absoluta y podrían unirse para desbancar a Fernández Montes, que ya da el tripartito por sentado: «Os puedo asegurar que ahora el pueblo podrá comprobar cómo gobierno yo y cómo gobiernan otros. Y estoy convencido de que cuando se compare, cuando vea la gente que no cumplen las promesas que han hecho, dentro de cuatro años nuestro partido será una nueva opción, y con esa esperanza tendrá que trabajar el PP en la oposición».

Fernández Montes deja entrever su retirada y da por sentado un gobierno tripartito en Torremolinos

Ciudadanos es, de momento, la pieza más reacia a definir su posición en este nuevo puzzle. Los de Albert Rivera han dejado claro que no acordarán pactos «a cambio de sillones», pero Torremolinos podría ser una excepción. Las duras acusaciones del PP a la candidata ‘naranja’, Ángeles Vergara, y la confluencia entre Ciudadanos, el PSOE y Costa del Sol Sí Puede en varios puntos prioritarios de sus programas –auditar la deuda, acabar con los contratos a dedo, modernizar la estrategia turística e impulsar el empleo y el comercio local– vaticinan un gobierno tricolor al que podría sumarse Izquierda Unida, con un solo representante y objetivos comunes.

Otra opción, más hipotética, pasaría por la regeneración del PP local. En este escenario, a la previsible marcha de Fernández Montes se unirían las de sus números dos y tres, José Ramón del Cid y Encarnación Navarro, también pertenecientes al núcleo duro del partido y, como su líder, resistentes a encajar opiniones disonantes y establecer alianzas.

Eso dejaría a la cuarta candidata, Margarita del Cid, de un talante más propicio al diálogo, al frente de un proceso de renovación que sí encajaría con las propuestas de Ciudadanos, bajo cuya abstención podría gobernar en minoría. De momento, lo único que parece seguro es que Fernández Montes dejará de ser alcalde en Torremolinos por primera vez desde 1995.