La coalición descarta participar en pactos que incluyan a Ciudadanos

madrid. Unidos Podemos dejó ayer claro que no se plantea apoyar ningún pacto con el PSOE que incluya a Ciudadanos. La posición que se mantuvo tras el 20-D no ha variado tras las elecciones de este domingo, como confirmó el secretario de Organización de Podemos. Según manifestó Pablo Echenique, avalar un acuerdo en el que esté el partido de Albert Rivera supondría permitir que se continuase con las políticas de austeridad. «Si se nos vuelve a poner sobre la mesa el mismo programa -el acuerdo entre PSOE-Ciudadanos-, el resultado será el mismo», zanjó Echenique. El barón aragonés recordó que aquel documento fue elaborado en un 80% por Luis Garicano, responsable económico de Ciudadanos, y que estaba más próximo a las medidas que propone el PP que a las de un partido socialdemócrata.

El número tres de la formación morada también explicó que los movimientos para formar gobierno corresponden a las fuerzas que han quedado por delante. Aunque el primero en mover ficha debe ser el PP como ganador de las elecciones, Echenique insistió en tender la mano a los socialistas para formar un Ejecutivo de izquierda, algo imposible sin el respaldo de los independentistas catalanes. Pedro Sánchez ya descartó pedirles su apoyo en la anterior legislatura por lo que, junto al veto de Podemos a Ciudadanos, el pacto transversal o el de la izquierda tienen nulas posibilidades de fructificar. En cualquier caso, Iglesias, que ya el domingo envió un mensaje a Sánchez, insistió en que es posible evitar un nuevo Ejecutivo del PP. El líder de Podemos aseguró que su partido siempre tendrá las puertas abiertas para dialogar con el resto de fuerzas progresistas. La oferta, a priori, sería similar a la que ya hizo Podemos tras los comicios de diciembre. Un Gobierno de coalición con Sánchez de presidente e Iglesias de número dos. La diferencia es que si antes las fuerzas progresistas sumaban 161 diputados, ahora apenas alcanzan los 156.

Las fuerzas soberanistas ya pusieron sus cartas sobre la mesa ante una posibilidad que se antoja imposible. Desde Esquerra la posición no ha variado un ápice desde el 20-D. Según recordó el diputado Gabriel Rufián, o el futuro gobierno acepta un referéndum de autodeterminación o no habrá ninguna clase de apoyo en la investidura. Desde Convergència, Francesc Homs fue menos contundente y avanzó que pondrán condiciones en una posible negociación, pero no habrá líneas rojas insalvables. Lo que sí dejó claro Homs es que el deseo de su partido es que no gobiernen Mariano Rajoy y el PP.