Málaga repite el reparto de escaños con un incremento de votos del PP

Málaga repite el reparto de escaños con un incremento de votos del PP
  • Los populares logran cuatro diputados merced a la victoria en sus graneros del litoral y las grandes ciudades y pescar entre los votantes del PSOE y Ciudadanos

Las elecciones generales de este domingo dejan en Málaga una fotografía idéntica a la del pasado 20 de diciembre en lo que se refiere al reparto de los once escaños en juego al Congreso y los cuatro al Senado y un destacado incremento en votos del PP. Los populares fueron los vencedores de los comicios logrando cuatro diputados, los mismos que haces seis meses, mientras que el PSOE mantuvo las tres actas y Unidos Podemos y Ciudadanos repitieron con dos representantes.

La otra conclusión que dejan las urnas es un reforzamiento del bipartidismo en la provincia ya que populares y socialistas representan el 61,49% de los sufragios a candidaturas, lo que supone 5,6 puntos porcentuales más que el 20-D, cuando la irrupción de las formaciones morada y naranja provocó un retroceso en los apoyos a los dos grandes partidos tradicionales. Una subida, sobre todo, gracias al incremento de sufragios experimentado por el PP.

Málaga volvió a confirmar que es uno de los bastiones del PP en Andalucía -junto a Granada y Almería son las provincias en la que el partido de centro-derecha venció en la región- y refuerza el liderazgo de Elías Bendodo como presidente de los populares malagueños. Carolina España debutó como cabeza de cartel mejorando los resultados obtenidos por su predecesor José María García Urbano ya que encabezó una victoria en la que los populares lograron 30.533 votos más y una subida de cinco puntos y medios porcentuales respecto a los anteriores comicios. Unos datos que refuerzan su posición hegemónica en la provincia ya que aventajan al PSOE, segunda fuerza política, en 54.482 papeletas y 7,35 puntos porcentuales de diferencia respecto a los socialistas.

Junto a los factores de índole nacional, la victoria del PP en la provincia se explica por su victoria en sus graneros de votos tradicionales del litoral y las grandes ciudades (ganó en quince de los dieciséis municipios de más de 20.000 habitantes, sólo se le resistió Cártama, donde el PSOE fue el más votado) y por el hecho de haber recuperado parte de los votantes que el 20-D 'castigaron' las políticas del PP y se fueron a Ciudadanos y por atraer a los votantes moderados de formaciones como el PSOE.

En la victoria de los populares malagueños fueron determinantes los resultados en la capital, donde lograron 12.711 votos más que el pasado 20 de diciembre. Además, el partido de la gaviota venció en diez de los once distritos -sólo en Carretera de Cádiz fue superado por los socialistas-. En Carretería-Álamos, Centro, La Merced y Victoria Unidos Podemos fue la segunda fuerza política; puesto que en el caso de Málaga-Este ocupó Ciudadanos.

Joaquín Ramírez, Francisco de la Torre, Celia Villalobos, Ángeles Muñoz, Carolina España, Avelinoa Barrionuevo (de pie) y Manuel Marmolejo, anoche.

Joaquín Ramírez, Francisco de la Torre, Celia Villalobos, Ángeles Muñoz, Carolina España, Avelinoa Barrionuevo (de pie) y Manuel Marmolejo, anoche. / Salvador Salas

El peor resultado desde 1979

El PSOE vivió la cara y la cruz en la provincia. La candidatura encabezada por Miguel Ángel Heredia logró mantener los tres diputados logrados el pasado 20 de diciembre, pero, por el contrario, cosechó un mal resultado en cuanto a los votos ya que se dejó en el camino 8.646 papeletas y vio como el PP incrementa su distancia como partido más respaldado en Málaga. Además, el resultado de los socialistas es el peor, en número de votos, desde las elecciones generales de 1979. Un escenario que se une al de la derrota en Andalucía, lo que dibuja un escenario venidero complicado para el partido del puño y la rosa.

Después de haberse presentado por separado el 20 de diciembre, Podemos e IU concurrieron en coalición y en el caso de Málaga confiaban en que esa unión de fuerzas y de votos se tradujera en unos mejoría de los resultados -el objetivo era lograr un tercer diputado-, sin embargo, la alianza tuvo una incidencia mínima ya que no se consiguió el reto marcado y la subida en sufragios fue leve.

La candidatura encabezada por Alberto Montero aspiraba a sumar los 132.980 votos obtenidos por Podemos a los 52.772 papeletas logradas por IU en los comicios del 20 de diciembre. Sin embargo, Unidos Podemos cosechó 139.634 papeletas un incremento de apenas 6.654 votos-, lo que se puede traducir en que no todos los votantes de IU de hace seis meses han respaldado la alianza y que una buena parte de quienes apoyaron a la formación morada el 20 de diciembre, en esta ocasión le han retirado su respaldo y se han ido a formaciones como el PSOE. La coalición se afianza como tercera fuerza política de la provincia y aumenta su diferencia respecto al cuarto.

Un puesto que ocupa Ciudadanos. La candidatura liderada por Irene Rivera mantuvo los dos diputados, pero se dejó en el camino 11.785 votos respecto a los resultados del 20 de diciembre -hubo un trasvase de papeletas al PP- y se dejaron 0,78 puntos porcentuales.

Como quinta fuerza se sitúa el animalista PACMA que mejora sus resultados respecto al 20 de diciembre al subir en 2.577 votos hasta alcanzar las 11.463 papeletas. Le sigue VOX (1.855) y UPyD (1.798). La plataforma Recortes Cero logró en la provincia 1.445 sufragios, mientras que Somos Andaluces, que debutaba en unos comicios como fuerza que intentaba aglutinar el nacionalismo andaluz, se quedó en 1.096 papeletas. El PCPE no llegó al millar e IZAR, la formación de extrema izquierda desgajada de Podemos, se estrenó en unas elecciones generales con 456 votos.

La participación en Málaga fue del 67,11%, ligeramente inferior a la del 20-D durante una jornada electoral que transcurrió sin incidentes en los 618 colegios electorales.