Los vigilantes de El Prat exigen un alza salarial un 56% superior a la ofertada

Un empleado de seguridad de Eulen sostiene una pegatina de apoyo a la huelga, ayer, a la espera de que comenzara la asamblea. :: Q. G. / efe

Rechazan la propuesta de la mediación y mantienen los paros, mientras el Gobierno convoca un comité de crisis para analizar alternativas

D. VALERA

madrid. Sin acuerdo en El Prat y con huelgas parciales para hoy y el domingo e indefinida a partir del lunes. El conflicto de los vigilantes del aeropuerto barcelonés se enquistó ayer y no parece que vaya a tener una solución a corto plazo. La asamblea de los trabajadores de Eulen, concesionaria de los controles de seguridad en la instalación, rechazó ayer la propuesta de la mediación, que incluía una mejora salarial media de 200 euros en doce pagas. Por contra, los empleados respaldaron que ese incremento alcance los 250 euros en 15 pagas. Es decir, exigen una subida un 56% superior a la ofrecida por la Generalitat de Cataluña, que actúa de mediadora. Una contraoferta que el Gobierno consideró que se encuentra «a años luz» de la propuesta de mediación aceptada por la empresa.

Los cerca de 360 trabajadores de seguridad de El Prat se reunieron ayer en una asamblea que comenzó a las 11:00 horas y se prolongó hasta las 19:00 horas. Tenían que elegir entre cuatro opciones: la propuesta fijada por el mediador, la reclamación de máximos de los trabajadores que suponía un alza salarial de 350 euros y dos opciones intermedias defendidas por el comité de huelga, una de las cuales fue la ganadora. Precisamente, la decisión del comité de plantear escenarios alternativos a la propuesta de mediación fue uno de los aspectos más criticados tanto por la Generalitat como por la empresa.

Así, desde Eulen lamentaron el rechazo de los trabajadores y pidieron una «reconsideración urgente» de la decisión en «aras de solucionar el conflicto». Asimismo, criticaron al comité de huelga por «no respetar el compromiso adquirido» y someter a votación tres opciones diferentes a la propuesta.

Por su parte, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, resaltó que la propuesta aprobada por los trabajadores supone una mejora salarial de 312 euros si se calcula en doce pagas, lo que apenas implica una cesión del 10% respecto a su demanda máxima de 350 euros. «Esas cifras son algo imposible», afirmó al indicar que son «condiciones alejadas del proceso de negociación al uso».

De hecho, el ministro calificó como «inexplicable» que el comité de huelga considere insuficiente una mejora salarial del 18% para las nuevas contrataciones. «No conozco ningún proceso de negociación en los que se plantee algo así», afirmó. También calificó de «inexplicable» las colas formadas en los puestos de control en jornadas sin huelgas convocadas o las numerosas bajas médicas de vigilantes en las últimas horas.

Quejas de la Guardia Civil

Por otra parte, De la Serna anunció que hoy se reunirá un comité de crisis en Barcelona con representación del Ministerio de Fomento, Aena, la directora del aeropuerto y responsables de Interior y la Guardia Civil para analizar la situación. El objetivo es que se estudien «todas las alternativas para garantizar la seguridad, el orden público y el menor grado de afectación para los ciudadanos».

En este sentido, el ministro reconoció que se entra en un escenario distinto con una huelga indefinida de 24 horas desde el lunes «cuyas consecuencias son difíciles de controlar». De momento, ayer la delegación de Gobierno fijó unos servicios mínimos del 90% -en línea con los marcados en paros con impacto similar como el AVE- para «garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales» en los puestos de control.

Aunque el ministro no lo mencionó expresamente en su comparecencia, una de las posibilidades es que agentes de la Guardia Civil refuercen los controles del aeropuerto, algo que ya han hecho durante los últimos días. Una medida que provocó ayer las quejas de la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) al considerar que no tienen personal suficiente para cumplir esa función y que la medida «no se notará nada» a la hora de aliviar las colas.

Asimismo, criticaron que se recurra a ellos para dar una solución «a un conflicto laboral de dos empresas que son privadas». Además, pusieron el foco de que ahora sea necesaria su ayuda en Cataluña. «Somos los mismos a los que hace unos días nos querían» de esa comunidad.

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