Luz verde al nuevo bono social eléctrico que estará modulado por rentas

J. A. B.

madrid. El Gobierno aprobó ayer el decreto que regula el nuevo bono social eléctrico, esto es, el descuento del 25% en el recibo de la luz que pueden solicitar los hogares más desfavorecidos. La principal novedad es la vinculación de ese beneficio al nivel de renta del solicitante, modulado por otras circunstancias personales, en vez de los criterios que se venían considerando como tener un nivel reducido de potencia contratada, percibir una pensión mínima o tener a todos los miembros del hogar en paro.

El nuevo modelo ha tardado casi un año en ver la luz desde que el Ministerio de Energía anunciara su reforma. Fue a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo conocida en octubre de 2016, donde se establecía que esa tarifa subvencionada para los más desfavorecidos no debería ser costeada por las empresas eléctricas o, al menos, no de forma exclusiva y discriminatoria.

Se empezará a aplicar una vez se publique el decreto en el BOE en los próximos días y el departamento de Álvaro Nadal materialice la orden que desarrolla el mecanismo para pedir el descuento.

Sin embargo, en el ministerio admiten que la aplicación que se va a facilitar a las eléctricas para que se aseguren de que los solicitantes cumplen los requisitos -incluido su nivel de renta- puede tener «fallos» en su lanzamiento. No obstante, en unas semanas debería estar a pleno uso.

Los dos modelos, por si acaso, coexistirán seis meses. La nueva ayuda -2,4 millones de clientes disfrutaban la anterior- fija en 18.637 euros al año los ingresos máximos para beneficiarse en hogares con dos hijos; 14.910 euros para los de uno y 11.182 euros para las que no tengan descendientes. La rebaja puede alcanzar el 40% si los ingresos se sitúan en 9.318, 7.455 y 5.591 euros, respectivamente. Además, familias numerosas, pensionistas de mínimos y hogares en riesgo de exclusión social podrán solicitarla.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos