Los vehículos eléctricos y la conducción autónoma marcarán el futuro de la industria

El sector se enfrenta a grandes cambios./
El sector se enfrenta a grandes cambios.

Los concesionarios se reivindican como «la red más preparada» para atender a los usuarios ante las nuevas tecnologías

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZMálaga

La industria automovilística se prepara para una profunda transformación que vendrá marcada por la implantación del coche eléctrico y de la conducción autónoma. La tecnología marcará el futuro del sector, aunque la reconversión podría prolongarse durante lustros. El presidente de Faconauto, patronal española de concesionarios, Gerardo Pérez, asegura que a ambos fenómenos le acompañará un aumento de la concentración empresarial basada en la profesionalidad: «Los concesionarios ya no son empresas familiares como antes, sino grandes grupos que se adaptan a las necesidades de los clientes». Esas necesidades estarán vinculadas en los próximos años a la adaptación a los vehículos eléctricos, cuya implantación masiva vendrá aparejada de una rebaja de los elevados precios actuales, y del funcionamiento de los coches como auténticos ordenadores.

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Si el coche eléctrico es el futuro a corto plazo, la conducción autónoma ocupa el plazo medio. Cada vez son más los fabricantes que se lanzan a esta modalidad, consistente en el manejo del vehículo mediante tecnología, sin control activo por parte de los conductores. El funcionamiento de este tipo de vehículos es complejo y requiere de un período prolongado para su completo desarrollo, no solamente por su complejidad técnica, sino también por la necesidad de adaptar las diferentes normativas de circulación y crear nuevas leyes que regule los aspectos de esta conducción y determine las responsabilidades y los códigos de actuación ante diferentes situaciones. Desde la patronal de concesionarios consideran que la conducción autónoma «seguirá avanzando en España en los próximos años, aunque a un ritmo aún bajo» y vaticina que no será una realidad total hasta dentro de diez o quince años.

Pérez recuerda que hay diferentes niveles de autonomía y, aunque el sector aspira a que los vehículos funcionen sin intervención de los conductores, ya hay numerosas empresas que ofrecen servicios de autonomía parcial, como los reguladores automáticos de velocidad. Toda esta tecnología, insisten desde la patronal, beneficiará a los concesionarios: «Somos la red más preparada para atender a los usuarios, que necesitan personal con formación específica para guiarles en la compra de un coche». Estos vehículos generarán datos que permitirán la adecuación del mantenimiento e incluso la reparación a distancia, según explica Faconauto.

Frente a la implantación de estos sistemas, la venta ‘online’ no termina de cuajar. «Es prácticamente inexistente en el sector del automóvil, porque nadie quiere comprar un coche por Internet sin verlo ni probarlo, salvo que se trate de una gran oportunidad en un vehículo de segunda mano», explica Pérez, que asegura que sí están aumentando los servicios de posventa ‘online’, como la solicitud de taller o la financiación de operaciones mediante la Red.

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