El trato grosero no supone acoso laboral

El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ve reprobables las «malas maneras» con los empleados, pero no lo estima hostigamiento

R. C. MADRID

El uso de términos inadecuados al dirigirse a los empleados, o bien comportarse de forma grosera con ellos, resulta un hecho reprochable socialmente aunque no un acoso laboral, según acaba de establecer la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJRM) en un fallo.

La resolución estima el recurso de una empresa de hostelería de La Manga del mar Menor y, a la vez, revoca una sentencia anterior dictada por un juzgado de lo social de Cartagena. Este había estimado en primera instancia la demanda de una repostera y condenado por ello a la compañía a indemnizarla con 6.000 euros por daños y perjuicios, al tiempo que absolvía al jefe.

Para aquel juez, la demandante había sufrido una vulneración de derechos fundamentales por el trato recibido de su jefe, por lo que tenía derecho a dicha suma.

El juzgado, según Efe, declaró probado que el jefe actuó «de manera inadecuada con sus subordinados, alzando la voz y utilizando malas maneras con un estilo de mando autoritario».

Señaló también que la demandante tuvo incluso que ser atendida de una crisis de ansiedad en mayo de 2015, a causa del trato que recibía de su superior.

Al revocar ese fallo, el TSJRM resalta ahora que la empresa, tan pronto conoció el trato del jefe acusado -al que también denunciaron otros trabajadores por los mismos hechos-, procedió a su sustitución por otro. Sin embargo, advierte de que «aunque se ha acreditado un comportamiento inapropiado, impropio o grosero de ese señor, ello no conlleva automáticamente que se esté en presencia de un acoso u hostigamiento».

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