Diario Sur

Uno de cada cuatro puertos no convocaron estibadores por la huelga

Vista general del puerto de Valencia.

Vista general del puerto de Valencia. / Kai Forsterling (Efe)

  • El seguimiento del paro de 48 horas, que termina en la mañana del viernes, fue masivo mientras navieras y transportistas desviaron su tráfico

Los puertos vivieron este miércoles una jornada de casi paralización, en la que que solo se cumplieron «con carácter general» los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento. El resto fueron imágenes de ausencias, pues solo fueron a trabajar 168 de los 1.088 estibadores convocados por sus empresas, y de protestas, protagonizadas por los llamados piquetes informativos en las instalaciones de algunos centros, reivindicando la subrogación de las plantillas actuales en el nuevo mapa de concesionarias que se pueda formar tras la liberalización del sector.

El éxito de su cuarto día de paro, que a diferencia de los tres realizados la semana pasada (en horas alternas), esta vez era de 48 horas de forma consecutiva, fue total. El seguimiento alcanzó el 98,2% entre los turnos de mañana y tarde, según reconocieron las autoridades portuarias, y eso partiendo de antemano de una demanda bastante baja por parte de los operadores de mercancías.

Tanto las navieras como los transportistas, camiones y trenes, ya habían previsto un descenso importante de su carga de trabajo para estos dos días de huelga que finalizarán a las ocho de la mañana del viernes. Por eso, la demanda de estibadores fue un 80% inferior a la de una jornada normal, convocando a solo 1.090 de una plantilla de 6.150.

En uno de cada cuatro puertos (13 de los 46 considerados de interés general, lo que supone el 28%) incluso se llegó al punto de no llamar a estibadores, salvo para cubrir los servicios mínimos. Fueron Algeciras y Alicante –dos de los de mayor tráfico de mercancías–, además de Almería, Baleares, Cádiz, Coruña, Ferrol, Motril, Málaga, Melilla, Sevilla, Vigo y Vilagarcía.

Esas modificaciones de escalas ya han provocado que la naviera danesa Maersk, primer operador mundial, lleve de forma definitiva a Tánger un 6% de los movimientos de buques que anualmente dirigía a Algeciras. Otras compañías internacionales se plantean seguir sus pasos según vaya transcurriendo el conflicto actual.

En el caso de los camioneros, las autoridades constataron «un bajo nivel de actividad, debido a las reprogramaciones realizadas por los operadores». «En consecuencia –añadieron–, no se han producido incidencias en el tráfico por carretera».

De momento, los tribunales han respaldado el cumplimiento de las tareas «esenciales» en los puertos, fijadas por el Gobierno y que en teoría garantizarían un ritmo de trabajo del 50%. Según un fallo de la Audiencia Nacional conocido también este miércoles, esos servicios mínimos deben mantenerse –pese a la suspensión pedida por los sindicatos al recurrirlos–, «dado el carácter y naturaleza de las mercancías y las necesidades de abastecimiento». Los magistrados esgrimen que tales circunstancias «no permiten considerar que el interés público deba subordinarse al particular», en este caso de los estibadores.

Sin incidentes reseñables

Las incidencias durante la jornada fueron, según Fomento, «poco relevantes». No obstante, en el turno de mañana un piquete de una treintena de trabajadores impidió la entrada al puerto de Palma de Mallorca a otro grupo de estibadores que sí pretendía trabajar. Y en Málaga, cinco encargados de los servicios mínimos se negaron a realizar parte de la carga de un buque que iba a Melilla.

Pese a ello, los sindicatos sostuvieron que esos servicios se respetaron «a rajatabla», y que el único movimiento organizado de trabajadores fue la celebración de asambleas y concentraciones en varios puertos. No obstante, algunos dirigentes reconocieron que los ánimos están «crispados», sobre todo a la vista de que sigue sin alcanzarse un acuerdo con las empresas concesionarias.

Mientras, y en vísperas de que este viernes la asamblea de la patronal Anesco vote en asamblea la última propuesta de acuerdo presentada por los sindicatos -que incluye adelantar ya una rebaja salarial del 5% a cambio de la garantía de subrogación de los trabajadores actuales-, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, emplazó al ministro Iñigo de la Serna a situarse «al frente de la negociación». Sin embargo, éste ya dio por «concluida» su labor después de que Fomento lograra el pasado día 18 de mayo la aprobación de la reforma del sector y emplazara a los agentes sociales a dialogar sobre posibles adaptaciones a la norma dentro de la negociación colectiva.

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