Diario Sur

Dos mil malagueños perderán la ayuda de 400 euros si el paro baja del 18% a nivel nacional

Las ayudas del Plan Prepara también incluyen orientación laboral.
Las ayudas del Plan Prepara también incluyen orientación laboral. / SUR
  • 43.000 parados de larga duración o con cargas familiares se han beneficiado en la provincia del Prepara, que se cobra durante seis meses e incluye orientación laboral

Es un último recurso, un cabo al que agarrarse cuando ya se han agotado todas las prestaciones y subsidios de desempleo. El Plan Prepara, más conocido como la ayuda de los 400 euros, ha beneficiado desde su nacimiento en 2011 a casi 43.000 parados de larga duración en la provincia. A día de hoy hay algo más de 2.000 malagueños cobrándola, según los datos suministrados por la Subdelegación del Gobierno. Pero este «programa de recualificación profesional» –así se denomina oficialmente– puede tener los días contados.

El decreto-ley que regula el Plan Prepara establece que su vigencia se prorrogue de forma automática por periodos de seis meses a partir del 16 de agosto de 2013, siempre que la tasa de desempleo española sea superior al 18%. Su última prórroga se aprobó el pasado agosto, por lo que se volverá a revisar en febrero de 2016. Y ése puede ser el momento de su finalización, ya que la tasa de paro nacional está actualmente en el 20% y dado el ritmo actual de creación de empleo, es posible que la próxima edición de la Encuesta de Población Activa –prevista para finales de este mes– sitúe dicho indicador por debajo del 18%.

El problema es que en Málaga, como en el resto de Andalucía, la tasa de paro está bastante por encima del 20%. De hecho, en la provincia es seis puntos superior a ese porcentaje; nueve puntos en el caso del conjunto regional. Además, el problema del paro de larga duración está aquí más enquistado que en otras regiones más favorecidas. Según los datos de paro registrado publicados esta misma semana, en la provincia hay 77.200 personas que llevan más de un año buscando trabajo, lo que supone el 47% del total de demandantes de empleo.

La ayuda del Plan Prepara ha sido solicitada desde su entrada en vigor por 49.824 malagueños, de los que 42.921 la han recibido (al resto les fue denegada por no cumplir alguno de sus requisitos). El número de solicitudes ha ido cayendo progresivamente, dado que es una prestación que se cobra durante seis meses improrrogables. Además, en 2013 se endureció el criterio de concesión, primándose a los parados con cargas familiares y de larga duración (es decir, que llevan inscritas en el SAE al menos 12 de los últimos 18 meses). Así, en los dos primeros años recibieron esta ayuda casi 28.000 parados en la provincia, para después ir reduciéndose el número de beneficiarios: 6.427 en 2013, 4.880 en 2014, 3.707 en 2015 y y 2.022 entre enero y agosto de 2016. El Gobierno lleva desembolsados 89 millones de euros en concepto de ayudas del Plan Prepara en la provincia.

El programa fue aprobado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y prorrogado en varias ocasiones por Mariano Rajoy, hasta que a comienzos de 2013 se decidió que la ayuda se mantuviera activa hasta que la tasa de desempleo no descendiera del 20%. Este listón se mantuvo hasta que el pasado mes de abril se rebajó al 18%. Cabe la posibilidad, pues, de que vuelva a modificarse para que los parados de larga duración puedan seguir teniendo a su alcance esta ayuda.

El Plan Prepara es, en la práctica, un subsidio, pero sobre el papel es un programa de reinserción laboral. Y es que se supone que sus beneficiarios acceden a un «itinerario individualizado y personalizado de inserción, que contemple el diagnóstico sobre su empleabilidad, así como las medidas de políticas activas de empleo dirigidas a mejorarla» y a «políticas activas de empleo encaminadas a la recualificación y/o reinserción profesional necesarias para que puedan incorporarse a nuevos puestos de trabajo». De hecho, los parados quedan obligados a formar parte de un itinerario de reinserción laboral.

Y aquí es donde el programa cojea, porque según atestiguan los propios beneficiarios y los profesionales encargados de ofrecer esta orientación, la Administración no tiene recursos suficientes para diseñar un itinerario de empleo personalizado, y al final éste queda reducido a unas cuantas charlas. «Los usuarios reciben una sesión grupal de dos horas al mes en la que se abordan temas muy genéricos: el mercado de trabajo, la página de empleo de la Junta, el currículum, herramientas para encontrar empleo...», explica Rosario García, técnico de Andalucía Orienta. «Podríamos hacer intermediación; cosas más útiles, pero es un programa muy cerrado. Además, cada año hay menos dinero para orientación laboral», lamenta.

Carlos Andrés Vásquez, de 40 años, ha sido hasta hace poco beneficiario del Plan Prepara en Málaga y lo describe así: «Iba a charlas con entre 15 y 20 personas. Nos enseñaron a redactar el currículum, cómo se mueve ahora el mercado laboral... Todo muy general, aunque a mí me resultó útil porque estaba muy perdido». «Estaría mejor si fuera más personalizado», concluye.