Un tercio de los pensionistas se encuentra por debajo del umbral de la pobreza

Más de un centenar de manifestaciones recorrerán hoy las calles de España reclamando al Gobierno un aumento de estas prestaciones

D. VALERA

madrid. Uno de cada tres pensionistas cobra por debajo del umbral de la pobreza. En concreto, el 32,6% de los beneficiarios de estas prestaciones (alrededor de 3,1 millones de pensionistas del total de 9,5 millones que perciben estos recursos) gana menos de los 8.200 euros que delimita el riesgo de exclusión social, según denunció ayer el Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha). Estos datos ponen de manifiesto que este colectivo tan vulnerable no se vería beneficiado de aumentar de 12.000 a 14.000 euros la exención de tributación en el IRPF que han pactado el Gobierno y Ciudadanos porque ya están liberados de ese gravamen. Por tanto, no tendrían el ahorro de 190 euros que el portavoz del PP, Rafael Hernando, estimó por esta medida. De hecho, según Gestha el 63% de los pensionistas ganan menos de esos 12.000 euros y, por tanto, no se verían afectados por esta modificación.

Pero dentro de estos niveles de precariedad la brecha de género surge con fuerza. Y es que el 60,4% de quienes reciben estas prestaciones inferiores al umbral de la pobreza son mujeres -en total son 1,9 millones-. Una diferencia que se debe en gran parte a que la mayoría de las receptoras de las pensiones de viudedad (que se sitúan entre las de cuantía más baja) son mujeres. En concreto, las pensionistas mayores de 65 años ganan de media 5.770 euros menos que los hombres. De esta manera, la prestación media de las mujeres es de 11.836 euros anuales.

Desde Gestha resaltaron que estos datos ponen de relieve la «urgente necesidad de incrementar las pensiones mínimas». Precisamente, la revalorización ligada al IPC será una de las principales reclamaciones del centenar de manifestaciones que recorrerán las ciudades españolas hoy y exigirán unas «pensiones dignas».

Las marchas están convocadas por diversas organizaciones y colectivos sociales y han recibido el apoyo de sindicatos y partidos políticos. Estas movilizaciones buscan culminar varias semanas de protestas de jubilados para exigir un incremento de sus pensiones superior al 0,25% que el Gobierno decidió aumentar en los últimos cinco ejercicios. Un alza mínima que ha provocado la pérdida de poder adquisitivo en los dos últimos ejercicios en los que la inflación ha abandonado el terreno negativo.

De momento, la presión en la calle obligó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a anunciar en el Congreso un alza de las pensiones mínimas y de viudedad. De hecho, Rajoy llegó a abrir la puerta a elevar estas prestaciones más bajas al menos el IPC (un 1,6% frente al 0,25%), aunque de manera excepcional durante 2018. Sin embargo, no concretó la medida y la vinculó a la aprobación de los próximos Presupuestos Generales. Lo que sí dejó claro el presidente del Gobierno fue su negativa a dar marcha atrás en la reforma de las pensiones aprobada en 2013 que desvinculó la revalorización de estas prestaciones de la inflación.

En cualquier caso, el Ejecutivo comprobó su soledad en la materia el pasado jueves cuando la comisión de Empleo del Congreso aprobó una resolución que solo rechazó el PP y que instaba al Gobierno a derogar el factor de sostenibilidad de las pensiones que entrará en vigor en 2019 y que vinculará el cálculo de la prestación a la esperanza de vida.

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