Telefónica alerta de que el exceso de regulación castiga el crecimiento de las 'telecos'

Álvarez-Pallete reclama «respeto» con un sector «vital» para digitalizar la economía y afirma que la operadora ha encontrado «su rumbo» en el cambio

J. A. BRAVO

madrid. José María Álvarez-Pallete ha culminado ya dos años al frente de Telefónica, en los que la multinacional ha emprendido distintas actuaciones para «reinventarse a sí misma» y él ha tomado el relevo presidencial de César Alierta en todos los sentidos. No solo logró ayer que la junta general de accionistas refrendará sus últimos cambios en el consejo de administración -que incluyen la reelección del exdirigente socialista Javier de Paz (que lleva diez años y medio en la compañía) y la entrada del presidente de Caixabank, Jordi Gual-, sino que se confirmó como la nueva voz fuerte del sector a nivel europeo.

Por eso se quejó con firmeza del «impacto negativo de la regulación» y advirtió de que sigue «drenando» crecimiento en el negocio de las telecomunicaciones, esto es, sin esas normas tan severas dentro de la UE, a diferencia de lo que pasa en EE UU y Asia, la actividad de las operadoras sería más rentable y podrían invertir más. Y eso en un sector que, enfatizó, «merece respeto» y es «vital para la digitalización de la economía y el progreso de la sociedad».

En juego hay, apuntó, «enormes inversiones -Telefónica, por ejemplo, ha gastado en ello más de 45.000 millones de euros en el último lustro, «a un ritmo sostenido» de casi el 17% de sus ingresos anuales- y genera millones de empleos». Los otros dos factores que están penalizando al sector y, en especial, a la compañía española son las incertidumbres que sufren los mercados y los vaivenes en la cotización de divisas.

De esto último lo que más castiga sus resultados es la depreciación del real brasileño, un mercado que supone casi la cuarta parte de su negocio (23,1%) y que en 2017 aportó a la caja común del grupo casi tanto como el resto de regiones latinoamericanas donde opera (24,1%). Respecto a la Bolsa, su acción cerró ayer en 7,58 euros, cerca del mínimo anual (7,47 en febrero) y en doce meses se ha depreciado casi un 25%.

«El peor sector en Bolsa»

Álvarez-Pallete, no obstante, trató de tranquilizar a los accionistas porque el sector de las 'telecos' es «el que peor se ha comportado a nivel mundial en los mercados de valores los dos últimos años». En este sentido se mostró convencido de que, «más allá de las coyunturas bursátiles, se reconocerá el valor intrínseco» de la operadora y recuperará terreno en lo que resta de 2018. «Tengo plena confianza en ello y me atrevo a pedir la suya», añadió tras resaltar que mantienen un dividendo de 0,40 céntimos por título.

Y es que su presidente defendió que Telefónica «es hoy incomparablemente más fuerte que hace cinco años», destacando su inversión en nuevas redes para «liderar el futuro del sector». Eso sí, dijo que el despliegue comercial del 5G no comenzará hasta 2020, por lo que pidió acompasar las subastas de nuevo espectro móvil con la disponibilidad de la tecnología y del uso, y también de los nuevos terminales.

«Somos hoy, más que nunca, una compañía tecnológica», destacó para poner en valor que llevan más de tres años de crecimiento orgánico en sus principales parámetros. Y, por vez primera, los ingresos de banda ancha y servicios más allá de la conectividad representan más de la mitad de la facturación. Con ese bagaje la junta respaldó su plan de incentivos para un millar de directivos: hasta 250 millones en acciones en función de objetivos entre 2018 y 2023.

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