Técnicas Reunidas, Mediaset y Gamesa: aún es pronto para comprar

Los expertos creen que el castigo que han sufrido es excesivo, pero consideran que todavía faltan ingredientes para esperar que vuelvan a subir

CRISTINA VALLEJO MADRID.

El Ibex-35 gana un 10% este año, con sólo una decena de sus valores en negativo. Pero tres de ellos, Siemens Gamesa, Técnicas Reunidas y Mediaset, sufren descensos muy importantes, de entre cerca del 20% que baja la cadena de televisión hasta más del 40% que retrocede el fabricante de aerogeneradores, pasando por el 30% que baja la compañía de ingeniería. ¿Qué hay detrás de estos descensos?, ¿sigue habiendo razones para continuar cayendo o ha llegado el momento de entrar esperando un rebote?

Gamesa: más volatilidad. En Siemens Gamesa su mal comportamiento coincide con su arranque como compañía resultado de la fusión de la española con la alemana. ¿Es que ha resultado un error la operación? Según Javier Díaz, de Ahorro Corporación, no: «De no haberse fusionado las consecuencias para Gamesa de manera individual hubieran podido ser mucho más devastadoras. Una buena parte de la corrección se debe a unos malos resultados, los cuales en parte se explican por la paralización del mercado indio. Pues bien, la India representaba el 12% del total de ingresos de la nueva compañía fusionada, pero si miramos la Gamesa individual, India suponía un 30%. La virtud de la diversificación geográfica que ha ganado con la fusión ha supuesto que la paralización de un mercado importante tenga un impacto más diluido».

Según Díaz, si de momento Gamesa no logra remontar es porque a la existencia de mercados de peso con poca visibilidad a corto plazo se han sumado los malos resultados, dos revisiones a la baja de las previsiones de beneficio, cambios en el equipo gestor, retrasos en el plan estratégico y mala comunicación corporativa. Por eso, concluye: «Hay que tener mucha cautela a la hora de tomar posiciones, pues la visibilidad a corto plazo no es buena». Para entrar, sería necesario «un plan de negocio, una mejor comunicación con la comunidad inversora y conocer mejor a los nuevos gestores».

Ángel Barandalla, de Norbolsa, coincide en los problemas que señala Díaz, pero añade que lo que descuenta el mercado con el castigo a la acción es «razonablemente superable» por la compañía si toma medidas, «aunque no a corto plazo». «Puede tener sentido tomar posiciones en la acción, aunque con vistas al largo plazo», concluye Barandalla.

Antonio Aspas, de Buy & Hold, añade otra precaución: «Gamesa y Vestas (su competidor danés) son valores muy cíclicos y pueden encontrarse en un momento bajo del negocio. Pero Gamesa se está adelantando a Vestas en la muestra de malos síntomas. Hay que comprobar si la crisis afecta a todo el sector, lo que me preocuparía menos, o si es específica de Gamesa». En la firma de Aspas han estudiado la compañía, pero han concluido que aún no se sienten cómodos con ella.

Técnicas Reunidas: también dudas. Según Antonio Pausa, de Intermoney SV, la principal razón del declive de sus acciones es la decepción en el ritmo de adjudicaciones: tras un flojo 2016, 2017 tenía unas expectativas positivas que se han visto frustradas. Tampoco ha jugado a su favor el deterioro de su situación de caja, debido a la fase de ejecución de proyectos en la que se encuentra, que implica desembolsos. Y no le ha favorecido la depreciación del dólar, divisa en la que realiza los cobros.

César Sánchez-Grande, de Ahorro Corporación, añade que a la compañía le ha afectado la reducción de la inversión de las petroleras y la cancelación de dos contratos importantes, uno en Perú y otro en Bolivia, que aún no se había firmado, que sumaban 2.000 millones de euros. Pero, a favor de la compañía, Sánchez-Grande agrega que tiene una cartera de pedidos muy elevada, lo que garantiza buenos resultados para los próximos ejercicios. Además, confía en que de aquí a final de año conseguirá más contratos que le permitan remontar. En todo caso, considera que el castigo que ha recibido la empresa en Bolsa es excesivo y recomienda comprar con un precio objetivo en los 39,4 euros. El 10 de noviembre presenta sus números del tercer trimestre y aunque el mercado no prevea sorpresas en ellos, sí puede esperar comentarios de su consejero delegado sobre sus expectativas de contratación futura y ello puede tener importancia para la acción.

Según Pausa, la compañía, a este precio, es muy interesante, pero con vistas al medio plazo. Según Pausa, sus problemas son circunstanciales, no estructurales: cuando empiece a recoger adjudicaciones, cuando se vuelva a demostrar como fiel contratista, como líder en Oriente Medio, como especializada en ingeniería de alta gama, el mercado debería recoger una mejora de expectativas.

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