La subida del SMI queda condicionada a crecer un 2,5% y crear 450.000 empleos

Mariano Rajoy firma el acuerdo ante la ministra de Empleo y los líderes sindicales de CC OO y UGT y de la patronal CEOE y Cepyme. :: efe/
Mariano Rajoy firma el acuerdo ante la ministra de Empleo y los líderes sindicales de CC OO y UGT y de la patronal CEOE y Cepyme. :: efe

Rajoy firma con los sindicatos y la patronal el alza del salario mínimo, que aumentará un 4% en 2018, un 5% en 2019 y un 10% en 2020

LUCÍA PALACIOS MADRID.

El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) subirá un 4% en 2018, un 5% en 2019 y un 10% en 2020. Así lo sellaron ayer en el palacio de la Moncloa el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los agentes sociales después de llegar a un acuerdo que Rajoy calificó de «razonable y sostenible».

Fue el propio presidente quien anunció la semana pasada que se había llegado a un pacto con los sindicatos y la patronal para que el salario mínimo se elevara un 4% el próximo año y llegara en 2020 a los 850 euros al mes, algo que este periódico ya había adelantado en exclusiva unos días antes.

Pero faltaban por fijar los porcentajes de subida que se darían en 2019 y 2020 y que ayer ya se desvelaron: se incrementará un 5% en 2019 para que en 2020 -el último de legislatura y con las elecciones en el horizonte- tenga lugar la mayor subida del SMI desde 1983, es decir, en casi cuatro décadas: un 10%, tal y como avanzó este periódico.

De esta manera, las remuneraciones más bajas del país quedarán establecidas en 736 euros al mes en 14 pagas (un total de 10.304 euros al año) en 2018, 773 euros mensuales (10.819 euros anuales) en 2019 y 850 euros al mes en 2020 (11.901 euros al año). Así, en apenas cuatro años el salario mínimo se habrá incrementado cerca de un 30%, al pasar de los 655,20 euros al mes en 2016 a los 850 euros en 2020, casi 200 euros más.

Eso sí, Rajoy precisó que este acuerdo queda condicionado a que la economía crezca un 2,5% o más y que el incremento de la afiliación media a la Seguridad Social supere las 450.000 personas. «Son límites muy prudentes porque quedan por debajo de lo que estamos logrando», estimó el presidente. Y esto es cierto, puesto que en los últimos tres años se ha crecido por encima del 3% y se han generado más de medio millón de empleos (incluso todo apunta a que este año se cerrará con cerca de 600.000 trabajos más). Sin embargo, en el último Plan Presupuestario enviado a Bruselas el pasado octubre, el Gobierno estimó que en 2018 se crearán unos 425.000 empleos a tiempo completo, al tener ya en cuenta el posible impacto negativo que tendría la crisis en Cataluña. De igual manera, la previsión del Ejecutivo es que la economía crezca un 2,3% en 2018 y un 2,5% en 2019, mientras que la Comisión Europea pronostica que el incremento del PIB será del 2,1% en 2019 y el Banco de España lo eleva hasta el 2,2%.

De ser así, no se cumplirían las condiciones para la subida pactada del 5% en 2019, por lo que en tal caso el Gobierno abriría un proceso de negociación con las organizaciones sindicales y empresariales para determinar la cuantía del SMI del año siguiente, tal y como recoge el texto del acuerdo.

No afecta a los convenios

Otro aspecto que resalta el acuerdo es que estas progresivas subidas de las remuneraciones más bajas no se replicarán en los convenios colectivos que tengan el SMI como referencia para evitar que se puedan producir «distorsiones en el contenido económico». Así, Rajoy recordó que la subida de 2018 beneficiará a más de 530.000 trabajadores, el 3,5% de los afiliados al régimen general, lo que permitirá a su vez incrementar en 33,2 millones los ingresos por cotizaciones de la Seguridad Social.

«El esfuerzo ha merecido la pena y anima a seguir trabajando para que la recuperación llegue hasta la última persona que la necesita y la merece», concluyó el jefe del Ejecutivo durante el solemne acto de firma en el que estuvo acompañado de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez; los presidentes de CEOE y Cepyme, Joan Rosell y Antonio Garamendi, y los secretarios generales de CC OO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez.

«Después de siete años, ya tocaba», bromeó el líder de UGT, en clara alusión a que en los últimos tiempos no es habitual un pacto entre el Gobierno y los agentes sociales. Y fue aún más allá: «Este acuerdo tiene que venir complementado con otro en materia de negociación colectiva», puntualizó Álvarez.

Por su parte, Sordo valoró «positivamente» este pacto que pretende «corregir una anomalía histórica», ya que el SMI en España se situaba muy lejos de la recomendación de la Carta Social Europea de que sea el 60% del salario medio.

Por otro lado, Rosell recordó que los salarios suben cuando las compañías van bien y son productivas, al tiempo que Garamendi instó a «cuidar especialmente a las empresas» para poder seguir hablando de competitividad y productividad.

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