Sindicatos y Opel pactan congelación salarial en 2018 para no bajar carga en Figueruelas

J. A. B. MADRID.

Al final hubo fumata blanca tras una reunión maratoniana de doce horas entre el grupo PSA, dueño de la marca Opel, y los sindicatos de la fábrica que aquel tiene en Figueruelas (Zaragoza). Ambas partes firmaron en la noche de ayer un preacuerdo que hoy será sometido a referéndum entre los trabajadores -las votaciones se harán según los turnos de tarea-, y cuyo principal punto es ligar un nuevo convenio colectivo a cinco años a no reducir el plan industrial.

En concreto, a cambio de una moderación salarial importante la compañía automovilística se ha comprometido a mantener al máximo la capacidad de producción de la planta. Esto supone que, amén de mantener la fabricación del modelo Corsa, se contemplaría incluso incorporar el montaje de algún otro según las necesidades.

Tras varios días de desencuentros, el emporio francés PSA ha logrado el primer convenio tras comprar Opel al grupo General Motors. Según la empresa, con este acuerdo «se gana en competitividad». Para ello los sindicatos han aceptado congelar sueldos este año, con subidas bajas los cuatro siguientes: un 0,50% del IPC anual en 2019-2020, y el 0,60% en 2021-2022.

Eso sí, se anulan los 170 despidos previstos, se rejuvenece la plantilla y se asegura que a 30 de junio el 100% tendrá contrato indefinido.

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