Los sindicatos avisan de movilizaciones crecientes si no se avanza en el pacto salarial

CC OO ve necesario «tensionar» la negociación colectiva y UGT pide «cordura» a la patronal para evitar un proceso de protestas

D. VALERA MADRID.

Los sindicatos elevan el tono contra la patronal y el Gobierno. El primer objetivo es forzar a los empresarios a acelerar las negociaciones sobre un pacto salarial que permita a los trabajadores recuperar poder adquisitivo. Ambas centrales tienen muy presente el fracaso del pasado ejercicio, donde fue imposible llegar a un acuerdo, y no quieren que se repita ese escenario. En este sentido, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, expresó ayer la necesidad de «tensionar» la negociación colectiva para lograr resultados. «Si no sienten la presión no van a soltar nada», explicó en referencia a la patronal CEOE y Cepyme.

Para ello, el líder sindical pidió durante su intervención elevar el listón de la exigencia reivindicativa, coordinando sectores y territorios, en un itinerario de movilización «creciente y sostenida». La primera oportunidad de poner a prueba esta estrategia será este domingo con las manifestaciones en defensa de las pensiones públicas y tendrá su continuación con las marchas del Primero de Mayo.

En el mismo sentido se pronunció ayer el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, al asegurar que este año se producirá un proceso de movilización «muy importante» si la patronal es incapaz de poner «cordura» en las negociaciones. Así, Álvarez criticó que la recuperación económica permita que los beneficios del capital estén creciendo y, sin embargo, los salarios se estancan. Por tanto, el máximo dirigente de UGT defendió en unas jornadas sobre libertad sindical su propuesta de establecer un salario mínimo por convenio de 1.000 euros, algo que consideró una reivindicación «irrenunciable». Hay que tener en cuenta que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) actual está en 736 euros y el acuerdo adoptado con el Gobierno prevé que alcance los 850 euros en 2020 si se cumplen los objetivos de déficit.

Pero los sindicatos no solo criticaron a la patronal, sino que también cargaron contra el Ejecutivo. En concreto, Sordo denunció «las políticas que han aumentado las desigualdades y provocado un gran malestar social» y no dudó en calificar como una «vergüenza» y «tomadura de pelo» la revalorización del 0,25% de las pensiones. Por su parte, Álvarez se mostró pesimista sobre el Pacto de Toledo y advirtió de que no se conformarán con «migajas» en referencia a las subidas propuestas por el Gobierno en los Presupuestos y abogó por derogar las reformas de las pensiones.

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