Los sindicatos de AENA anuncian 25 días de huelga a partir del 15 de septiembre

Pasajeros guardan cola para facturar en el aeropuerto de Madrid-Barajas. :: Paco campos / efe/
Pasajeros guardan cola para facturar en el aeropuerto de Madrid-Barajas. :: Paco campos / efe

Los paros afectarán a todos los aeropuertos del país y se prolongarán hasta diciembre para criticar el empleo «precario» del sector

DAVID VALERA MADRID.

El sector aeroportuario se ha convertido en un quebradero de cabeza para el Gobierno este verano y amenaza con extenderse hasta el final del año. Aún por resolver el conflicto de El Prat, los sindicatos de AENA, la empresa semipública que gestiona una red de 48 aeropuertos en el país, registraron la convocatoria de hasta 25 días de huelga a partir del próximo 15 de septiembre que afectará a todas las instalaciones. La medida se produce para protestar por lo que las organizaciones de los trabajadores consideran una «precarización» de su empleo y un recorte de derechos laborales, incluido los salarios. Los paros no serán consecutivos por lo que se prolongarán, en principio, hasta diciembre, incluyendo las fechas navideñas. De esta forma, al Ejecutivo se le abre un nuevo frente en un ámbito donde todavía debe resolver el conflicto de los vigilantes de Eulen (una empresa privada no dependiente de AENA) en el aeropuerto de El Prat.

Los sindicatos mayoritarios del gestor aeroportuario -CC OO, UGT y USO- ya habían advertido hace unas semanas, cuando presentaron el preaviso de huelga, que darían este paso si antes del 16 de agosto el Gobierno no se reunía con ellos, algo que no ha ocurrido. Hay que tener en cuenta que el accionista principal de AENA es el Estado a través de la matriz Enaire, que posee el 51% del capital de la compañía. Lo que hicieron ayer las centrales sindicales fue dar parte de las fechas de los paros a la Comisión de Interpretación, Vigilancia, Conciliación y Arbitraje (CIVCA), un trámite necesario para poder materializar las huelgas. El siguiente paso se dará en siete días cuando se registren en la Dirección General de Trabajo.

Próximas reuniones

En cualquier caso, los sindicatos mostraron ayer su confianza en que el Gobierno se involucre de lleno en las negociaciones durante los próximos días y se pueda llegar a un acuerdo que evite el conflicto. De hecho, los representantes de los trabajadores tienen una reunión prevista con el presidente de AENA, José Manuel Vargas, el 21 de agosto y otro encuentro con el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez Pomar, el día 28. Habrá que esperar hasta entonces para saber si las posturas están muy separadas o si el escenario puede desenredarse.

De momento, las fechas previstas para las huelgas de 24 horas están fijadas para los días 15, 17, 22, 24 y 29 de septiembre; 1, 6, 11, 15, 27, 30 y 31 de octubre; 3 y 5 de noviembre; y 1, 4, 5, 7, 8, 10, 26, 27, 28, 29 y 30 de diciembre. Es decir, los paros afectan a momentos muy señalados del calendario como las operaciones salida y llegada de varios puentes festivos en octubre (Pilar), noviembre (Todos los Santos) y diciembre (Constitución e Inmaculada), además del final de año. Los trabajadores de AENA a los que les afectaría la huelga serían los operarios de pista, de aparcamiento o de las cintas. También empleados de informática o de mantenimiento, entre otros.

Los sindicatos consideran que la plantilla de AENA, que cuenta con alrededor de 7.300 trabajadores, no ha sido recompensada por los mejores resultados obtenidos por la compañía en los últimos ejercicios. Así, sostienen que mientras el incremento de beneficios de AENA «rozó el 40%» el año pasado con 1.164 millones de euros -aunque fue en buena medida gracias a la recuperación de parte de sus provisiones por expropiaciones de terrenos-, de los que la mitad se repartieron en dividendos entre sus socios, aumentaba un 17% el número de contratos temporales en la empresa. Además, de las 24 nuevas altas sin esa limitación, 20 eran directivos y, a diferencia del resto de áreas, sí ha crecido el empleo en servicios externos.

Asimismo, denunciaron incrementos «inasumibles» de productividad del 18%, lo que a su juicio ha permitido «sanear» la compañía, al tiempo que el tráfico aéreo sigue aumentando (un 8,8% más de pasajeros y un 5,9% más de vuelos en los siete primeros de 2017, según los datos publicados ayer) sin que a cambio la plantilla se refuerce.

Por tanto, entre las reivindicaciones destacan la creación de más puestos de trabajo -estiman 450 nuevas plazas para AENA y otras 250 para su matriz, Enaire, que se encarga del tráfico aéreo-, una subida salarial para recuperar una pérdida de poder adquisitivo de la plantilla que, según sus cuentas, llegaría hasta el 8% desde 2010, además de obtener otros derechos perdidos y mejoras en la conciliación.

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