El Santander cambia su política de dividendos y lo dará totalmente en efectivo en 2019

Ana Botín defiende un crecimiento inclusivo para que la recuperación llegue a toda la sociedad, esto es, que también aumenten los salarios

JOSÉ M. CAMARERO

santander. La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, anunció este viernes ante su junta general una nueva política de dividendos para recompensar la fidelidad de los accionistas, quienes en 2019 recibirán su remuneración complementaria en efectivo. Después de varios años haciéndolo con la modalidad de 'scrip' (reparto de títulos o dinero), recupera el abono en 'cash', en un movimiento al que en cualquier caso parecen tender ya la mayor parte de las entidades.

El nuevo dividendo del Santander pasará a ser semestral, con el abono en noviembre y mayo, frente al pago cuatrimestral actual aunque sin merma en la cuantía total. Para este ejercicio, el consejo del banco ha propuesto un dividendo de 23 céntimos de euro por acción, lo que supone un incremento del 4,5% con respecto al del año pasado.

Botín ha sacado músculo ante los accionistas tras la gestión del banco en 2017, «un gran año». Y lo ha conseguido en un «momento muy positivo del ciclo económico en España». El país crecerá, a juicio del Santander, un 3% por cuarto ejercicio consecutivo y el paro seguirá bajando. Pero la presidenta del Santander considera que ahora es momento de que la recuperación llegue a todas las capas sociales. «La prioridad debe ser que seamos también referencia en crecimiento inclusivo», apuntó la presidenta, quien defiende que los españoles «que más sacrificios han hecho estos años de crisis también se beneficien de la recuperación», en un apoyo velado a la demandada subida de sueldos.

En esa política de inclusión económica, el banco dará ejemplo con medidas como la anunciada ayer por su presidenta. Ha aprobado un incremento salarial del 10% en base a la productividad para los 3.400 trabajadores de su plantilla en España con los rangos de sueldo más bajos.

Sin culpa en el Popular

De otro lado, y en referencia a la adquisición del Banco Popular, Botín se ha «reafirmado» en la bondad de la operación. Transcurridos nueve meses indicó que «será una muy buena para todos: nuestros clientes, el conjunto del sistema bancario español y europeo, y la sociedad en general». La presidenta del grupo financiero recordó que la compra permitió «la vuelta a la normalidad operativa tras la fuerte salida de depósitos», sin afectar al sistema financiero y sin ayudas públicas. «Es una excelente oportunidad para fortalecer nuestra franquicia en pymes, comercios y autónomos», ha afirmado para apuntar que el Santander «ha recuperado el liderazgo en España en todos los segmentos».

Ante las preguntas de varios socios minoritarios y las acciones legales de antiguos propietarios del banco, Ana Botín ha delegado en la Junta Única de Resolución (JUR) la decisión de liquidar el Popular. «Nosotros no tenemos responsabilidad alguna», ha indicado para recordar que se trató de un proceso «ajustado a la legalidad». La presidenta del Santander ha recordado que el banco puso en marcha el Bono Fidelización para accionistas con menos de 100.000 euros invertidos, una medida que para quien se acogiera voluntariamente el año pasado «habrá recuperado ya un 84%».

Una vez integrados los servicios centrales de las dos entidades financieras, el Santander retomará en la última parte de 2018 la integración operativa. Además, el grupo seguirá analizando la posible venta de los negocios no estratégicos que ha adquirido con el Popular.

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