El reto de elevar las ventas 'online' ante el empuje de gigantes como Amazon

El Corte Inglés debe afrontar la reinvención de su negocio, con la opción de salir a Bolsa descartada tras el cambio de presidente

D. VALERA MADRID.

Más allá de las luchas fratricidas que El Corte Inglés ha vivido en los últimos meses en su cúpula -y que han provocado el cese de Dimas Gimeno al frente de la empresa-, el gigante de la distribución tiene que hacer frente a varios retos puramente comerciales que implican una reinvención de su negocio hacia el área digital para competir con gigantes del sector como Amazon o Aliexpress. En este sentido, el grupo tiene a su favor la fuerte implantación sobre el terreno para convertir el casi centenar de establecimientos en España en centros de distribución. También cuenta con una sólida imagen de marca que ahora deberá trasladar de las tiendas físicas a sus productos 'online'.

Con esos mimbres, El Corte Inglés debe afrontar el reto de ser competitivo en el área digital para no quedarse atrás en un sector clave que determinará su viabilidad en los próximos años. En este sentido, una de las iniciativas del ya destituido Gimeno era aprovechar su red de establecimientos para conseguir enviar los pedidos 'online' a los clientes en menos de dos horas.

Además, la estrategia pasa por ampliar el catálogo digital hasta alcanzar el millón de referencias con el objetivo a largo plazo de que toda su tienda física esté disponible en internet. Estas medidas deberán ser estudiadas ahora por el nuevo presidente, Jesús Nuño de la Rosa. La fecha clave para evaluar la salud de lacompañía será la junta de accionistas de finales de agosto. Entonces se aprobarán las cuentas del último ejercicio y se verá si el grupo mantiene la tendencia ascendente de los últimos años.

Hay que tener en cuenta que El Corte Inglés es una compañía con una plantilla de casi 92.000 trabajadores -cifra que se ha reducido desde los más de 100.000 que existían antes de la crisis- y de la que dependen miles de proveedores. Asimismo, la sociedad facturó en 2016 hasta 15.504 millones y obtuvo 161 millones de beneficios.

Las guerras de poder no deberían repercutir en su actividad comercial, aunque sí provocan el retraso sobre algunas decisiones. Una de las medidas de futuro que con el cambio en la presidencia queda aparcada es la salida a Bolsa de la compañía. Gimeno era partidario de esa posibilidad, que también ve con buenos ojos el jeque catarí Al Thani (posee el 10% del capital). Sin embargo, el nuevo reparto de poder en el grupo casi destierra esta opción que permitiría ampliar el capital del grupo, cuya deuda con los bancos es de 1.718 millones.

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