Rato arremete contra De Guindos por Bankia

El expresidente de la entidad elude su responsabilidad en su gestión y señala que el Gobierno quería el rescate total para España Le acusa de perpetrar la caída con otros bancos y de que tras «exigir» su salida se hundieron las acciones

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

El expresidente de Bankia antes de que la entidad fuera rescatada, Rodrigo Rato, ha desenterrado el hacha de guerra contra el ministro de Economía, Luis de Guindos, aprovechando su comparecencia en la comisión del Congreso que investiga la crisis. Y lo ha hecho lanzando todo tipo de acusaciones contra el responsable económico del Ejecutivo. Al que fuera vicepresidente con José María Aznar no le dolieron las prendas en señalar ayer a De Guindos como la figura que organizó el rescate de Bankia entre marzo y mayo de 2012 junto a otras entidades para beneficiarse de esa caída.

Así de claro se mostró Rato ante los diputados al señalar que Luis de Guindos «se apoyó en los principales competidores de Bankia, a los que llegó a encargar realizar las previsiones de provisiones necesarias» que tenía la entidad hace seis años, en su peor momento financiero. Rato indicó que «en ninguna de las reuniones» con las grandes entidades financieras -encuentros admitidos por Santander, BBVA y CaixaBank- estuvo presente el Banco de España «porque creo que se lo ocultaron».

Para cerrar ese círculo planteado por el también máximo responsable del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2004 y 2007, la operación habría servido para beneficiar a esa banca, «al ser la gran receptora de depósitos salientes de Bankia durante el verano de 2012 a raíz de su nacionalización». Rato insistió en señalar el nulo papel que, según su opinión, jugó el Banco de España en todo el proceso por el que se solicitó el rescate. «Fue la primera vez que un banco pide ayudas públicas que no han sido valoradas por el regulador sino por los propios gestores de la entidad», indicó para referirse al actual presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri.

A Rato no le sentó nada bien cómo se gestó su salida de la presidencia de Bankia, materializada el 9 de mayo de 2012 y por fin pudo dejarlo claro ayer en sede parlamentaria, con todos los focos apuntando a su intervención. El exvicepresidente volvió a lanzar más dardos contra Luis de Guindos por haberle instado a que dejara el cargo. El ministro le «exigió» su dimisión, algo a lo que accedió, aunque Rato puntualizó ayer que una vez que se produjo esa circunstancia «las acciones de Bankia se desplomaron».

El rescate pudieron

Es más, llegó a puntualizar que en una de las primeras comparecencias de Luis de Guindos como ministro indicó que el sector bancario español necesitaba 60.000 millones de euros adicionales. Y a renglón seguido, los títulos bursátiles «de todos los bancos españoles comenzaron a caer». Tampoco dejó sin su dosis de crítica al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al sostener que lo que realmente quería el Ejecutivo era un rescate total por parte de las autoridades europeas, pero solo consiguió el bancario, «el único que le ofrecieron», según afirmó, por 100.000 millones de euros.

El expresidente de Bankia quiso desligarse de las decisiones que se tomaron a partir del 10 de mayo, con la reformulación de las cuentas del grupo, la asistencia financiera y sus consecuencias. «Yo respondo por los 4.600 millones de euros que en su momento pedí al FROB» para recapitalizar Bankia. «Pero no lo hago de los 19.000 millones que pidió el señor Goirigolzarri, quien había amenazado con dimitir si no se los daban», afirmó. Esta cuantía, según el exvicepresidente económico, «se pidió sin contar con la opinión del Banco de España en base a un cambio de formulación de cuentas que hasta la Audiencia Nacional considera ilegal» ni tenían el apoyo de los informes de Oliver Wyman, que habían calculado esa cifra para el peor escenario posible.

Sin mostrar ningún sígno de autocrítica en su gestión al frente de Bankia, afirmó que la entidad nunca estuvo quebrada y que la reformulación de cuentas que se realizó tras su salida fue «ilegal» al tener en cuenta escenarios posteriores a cuando se realizaron.

La figura de los peritos e inspectores del supervisor, cuyos informes han revelado numerosas advertencias sobre el banco, tampoco se quedó sin su censura. Rato cargó contra ellos por sus «contradicciones» así como contra el FROB, que ahora le acusa en el caso Bankia, porque aprobó las cuentas pero después las ha cuestionado en pleno proceso judicial en el que se sentará en el banquillo acusado de estafa a inversores por falsedad en las cuentas de la entidad durante su mandato.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos