El PSOE rechaza a De Guindos como candidato a la vicepresidencia del BCE

El principal partido de la oposición considera que la propuesta del Gobierno debe ser una mujer «de perfil técnico»

D. VALERA

madrid. La posible candidatura del ministro de Economía, Luis de Guindos, para la vicepresidencia del BCE no cuenta con el apoyo del PSOE. Así lo manifestó ayer el portavoz del principal partido de la oposición, Óscar Puente, al dejar claro que su respaldo al Ejecutivo para regresar a un puesto de peso en el eurobanco «no es incondicional». «Estamos dispuestos a apoyar al Gobierno, pero en estas condiciones: perfil técnico y que sea una mujer», explicó el portavoz socialista. Es decir, un 'no' a De Guindos a escasas 48 horas de que el Ejecutivo decida qué candidato designa para ese cargo.

La negativa socialista a respaldar a De Guindos supone un serio revés a la imagen del ministro en caso de aspirar finalmente a ocupar ese sillón del BCE. Es cierto que no es necesario el apoyo del PSOE para aprobar la candidatura del ministro (los socialistas ya negaron el respaldo a Miguel Arias Cañete como comisario de Acción por el Clima y Energía y eso no impidió su nombramiento), pero desde luego resta fuerza política a la candidatura frente a sus rivales -de momento sólo se ha presentado el gobernador del Banco Central Irlandés, Philip Lane-.

El portavoz del PSOE justificó la posición de la formación al considerar «absolutamente inexcusable que, habiendo como hay muchas mujeres en este país muy preparadas para el cargo, no se opte por una candidatura femenina». Puente resaltó que los socialistas defienden que España recupere una de las vicepresidencias del BCE, pero si el nombre que proponga el Gobierno se sale de esas dos premisas -mujer y de carácter técnico- «no contará con el apoyo del PSOE». Puente no quiso dar ningún nombre por ser una prerrogativa del Gobierno, pero insistió en que hay «muchas candidatas que podrían perfectamente cumplir con el perfil».

Lograr una de las vicepresidencias del BCE es una cuestión de prestigio para España después de que perdiera ese asiento en 2012. Hasta entonces, había una tradición no escrita para que las cuatro grandes economías del euro (Alemania, Francia, Italia y España) contasen con presencia en el órgano ejecutivo del eurobanco. Sin embargo, en aquel entonces la economía española atravesaba el peor momento de la crisis y se consideró que su ausencia en ese organigrama del BCE era una especie de castigo por la delicada situación económica que ponía en riesgo el propio euro.

Presión de la eurocámara

Sin embargo, seis años después el país crece a ritmos superiores a la media de la UE (tres ejercicios por encima del 3%) y el Gobierno está convencido de que en esta ocasión el puesto será para España. En este sentido, De Guindos se mantiene como principal opción, aunque la presión del Parlamento Europeo para que el cargo recaiga en una mujer le ha hecho perder enteros en las últimas semanas. Tanto que el Ejecutivo mantendrá hasta la fecha límite de mañana la incógnita sobre la candidatura. Y es que De Guindos no puede arriesgarse a perder otra batalla europea después del fiasco que supuso no ser elegido como presidente del Eurogrupo.

Si De Guindos no es el elegido suena el nombre de la secretaria general del Tesoro, Emma Navarro, que entraría también dentro del apartado de perfil más técnico.

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